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viernes, 18 de noviembre de 2016

LOS DOLORES - REAL COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES








ANTONIO PADIAL BAILÓN


REAL COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE  LOS DOLORES


Allá en la ribera del río Darro, uno de los tres ríos de Granada (hoy son cuatro con el Monachil, absorbido por el Barrio del Zaidín), y en la parroquial de los Santos Pedro y Pablo se halla la sede actual de la Hermandad de Ntra. Sra. de los Dolores. 

Hermandad viajera desde su fundación en los años de la Guerra Civil, pues se ha ubicado en cuatro templos: la Magdalena, San Antón, Monasterio de San Bernardo del Cister y San Pedro y San Pablo.

Nace, sin embargo, en la capilla privada del Palacio de los Tellos, de la familia Gómez de las Cortinas, en el llamado Callejón del Ángel, que parte del Paseo del Violón, junto al río Genil y detrás del bar "El Ventorrillo" (Aún existe como restaurante), aunque esta capilla quedaba sólo como lugar de culto privado y permanencia de la imagen, que era propiedad de la citada familia. 


Pilar del Ángel, junto al callejón del Ángel. La casa que sobresale del árbol más alto con tendedero cubierto es el Palacio de los Tellos 


Antecedentes

El culto a los Dolores de la Virgen o Maria Virgo Perdolens o Mater Dolorosa, desde esta específica advocación, nace a finales del en el siglo XI, y hacia 1233, cuando se funda en la ciudad de Florencia la Orden de los Siervos de María (Servitas), que toma el hábito de San Agustín.

Aunque el primer convento de la orden en España se fundó en Cuevas de Cañart (Teruel), su rama de terceros o seglares, se va a expandir por nuestro país a lo largo del siglo XVII, llegando a Granada en 1668. 

Será la Reina Gobernadora, Mariana de Austria, esposa de Felipe IV, la que solicitará del Papa Clemente IX su apostólica concesión para difundir en sus reinos la devoción a Ntra. Sra. de los Dolores, mediante la erección de Órdenes Terceras de seglares. Ello ocurriría hacia 1668.

Granada parece que fue de las primeras ciudades de España (tal vez la primera) en contar con dicha Orden Tercera. Según el Padre de la Chica Benavides, fue el arzobispo de Granada, D. Diego Escolano y Ledesma, muy devoto de los Dolores de María, el que, en 1668, obtuvo licencia del prior provincial de la Orden de Siervos de María de la Corona de Aragón para establecer en su diócesis la Hermandad de la Orden Tercera de Ntra. Sra. de los Dolores (Servitas). 

El arzobispo Escolano la fundó en la capital por su decreto de 30 de noviembre de 1668 y poco después, el 8 de febrero de 1669 aprobó sus Reglas e impuso el escapulario de la hermandad entre beneficiados de las parroquias, canónigos, capellanes reales y otras dignidades eclesiásticas e, incluso, llegó a publicar en 1671 un librito con la historia de la Orden llamado "Exordio de la Orden de los Siervos de María" con las reglas de la Venerable orden Tercera de Granada, indulgencias y gracias apostólicas concedidas por el Papa (1).


La Venerable Hermandad de la Orden Tercera de los Dolores se estableció, al principio, en la iglesia parroquial de Santiago (Servicio Doméstico) en la Capilla de Ntra. Sra. de las Necesidades; lo más probable, dando culto a esta imagen que había quedado en Santiago, cuando la Hermandad del Santo Entierro pasó a la iglesia de San Gil en 1640. 

Al poco tiempo, el arzobispo Escolano, viendo que decaía la devoción en la iglesia de Santiago, trasladó la hermandad y la imagen por decreto de 5 de noviembre de 1671 a la iglesia de San Felipe Neri (hoy Perpetuo Socorro). Esta iglesia de los Padres del Oratorio o filipenses, tendrá como titular a Ntra. Sra. de los Dolores de dicho Oratorio de filipenses, que aún no tenían construida la iglesia, que se empezó en 1688. Mientras los frailes habían adquirido unas casas en el lugar, donde les cedieron a los Servitas una sala para capilla. Dice el cronista de la Orden Francisco Hurtado de Mendoza que "...en la sala baxa, que avía de ser la yglesia" (2) .


La Virgen servita de Granada (Hoy Soledad del Calvario)

Ese mismo año de 1671, ya contaban con imagen de Ntra. Sra. de los Dolores, encargada al insigne escultor José de Mora, concibió una de las más sublimes imágenes de la imaginería española, la que hoy conocemos como Soledad del Calvario, actualmente en la iglesia de Santa Ana y desde los años veinte del pasado siglo titular de la Hermandad del Santo Sepulcro.

La Virgen servita de José de Mora, en el altar de la visita del Papa a Granada en 1982
En la Granada de los siglos XVII y XVIII, algunas hermandades de la Virgen de los Dolores se van a fundar en la ciudad y en muchos pueblos de la Archidiócesis. Otra hermandad específica de Nuestra Señora de los Dolores radicará en el convento de San Francisco Casa Grande, fundada en el siglo XVIII, y otra hermandad, en esta ocasión con el título de Ntra. Sra. del Mayor Dolor, en el convento de San Antonio y San Diego, cerca de la Puerta de Fajalauza.   

Hacia finales del siglo XVII y durante el XVIII se va a extender esta advocación, para designar a toda imagen de Dolorosa, especialmente las de vestir, que poblarán iglesias de conventos y las de los pueblos, incluso imágenes como la de Ntra. Sra. de las Angustias de la Alhambra con el Hijo en los brazos después de ser descendido de la cruz, tendrá la advocación de Dolores. 

Fundación de la hermandad actual

Pero en los tiempos actuales, tenemos que situarnos en los años de la Guerra Civil para ver nacer la actual hermandad de Nuestra Señora de los Dolores. Su fundación fue el resultado del voto que realizó el Tercio de Requetés de Isabel la Católica a los pocos meses de comenzar la Guerra Civil ante la imagen de la Virgen de los Dolores de la capilla del palacete de los Tellos. Dicha promesa tuvo su inicio cuando el Tercio estaba luchando en el frente de Órgiva.

Esta "Tercio" obtiene como residencia provisional dicho palacete, propiedad de los Gómez de las Cortinas, en cuya capilla se veneraba una imagen de una Dolorosa de la Escuela Granadina, atribuida al insigne escultor José de Mora (1642-1724).

Virgen de los Dolores del Palacio de los Tellos. Atribuida a Mora

El Viernes de Dolores de 1.937, tras una misa celebrada por el párroco de las Angustias, Monseñor Fernández Arcoya, el  citado tercio de requetés, representado por su jefe, Sr. Rubio Moscoso, hace voto a la Virgen de constituir una cofradía para darle culto y procesionarla, una vez finalizada la guerra civil española. 

El día 12 de Diciembre de 1.939, se solicita del Arzobispado, por mediación del párroco de la Magdalena, la aprobación de las Reglas, lo que se lleva a efecto por decreto de Cardenal Parrado el día 10 de Marzo de 1.940, con la autorización del Gobernador civil D. Antonio Gallego y Burín. 

Su primer hermano mayor fue el Comandante de Estado Mayor, D. Manuel Rubio Moscoso y su primera Camarera Mayor, Dª.Joaquina Andrade – Vanderwilde  y Pérez de Herrasti, viuda de Gómez de las Cortinas, y vice- hermano mayor, D. Joaquín Dávila Valverde, secretario, D. Pedro Gómez Sierra, y vocales D. Alfonso Márquez Benavides, D. Juan Bertos Ruiz y D. Antonio González Ortiz.

Unos días más tarde, el Lunes Santo día 18 de marzo a las nueve de la noche, la hermandad hace su primera estación de penitencia, desde la iglesia parroquial de la Magdalena, detrás de Jesús del Rescate, vistiendo los hermanos el traje seglar por no haberse tenido tiempo material para la confección de los hábitos, que sí estrenaron al siguiente año de 1941. 

Este año, el día 1 de marzo, había sido la cofradía admitida como miembro de pleno derecho de la Federación de Cofradías, en la persona de su representante, D. Joaquín Dávila Valverde, vice-hermano mayor de la Cofradía. El hermano mayor, Sr. Rubio Moscoso, no podía asistir por su condición militar. También declinaría esta representación en D. Manuel Cañadas Santaella, comandante de Infantería.


SINGULAR ESTANDARTE DE LA HERMANDAD


Se iniciaba el cortejo cofrade con el gran estandarte blanco, que está fechado en 1940, y que se extiende de forma triangular, pendiendo de asta de madera, rematada con cruz de orfebrería. Era la insignia más importante de la cofradía y tiene estampada en el centro la cruz de San Andrés, simbología requeté, rodeada de la leyenda "Cofradía de Nuestra señora de los dolores, Tercio Isabel la Católica". 

Participaron en la procesión 300 hermanos y gran número de militares con uniforme, que también lo hacen en años sucesivos, aunque dichos militares fueron desapareciendo paulatinamente, al igual que los incidentes de tipo político  que todos los años se producían, y que, afortunadamente, hace bastantes décadas que desaparecieron, al encontrase España en la transición al régimen democrático. 

Eran un total de hermanos que superaban los ochocientos, afiliándose también a la hermandad los excombatientes del Tercio "Isabel la Católica", el Tercio de Estudiantes de Ntra. Señora de los Dolores y el Tercio de "Pelayos" de "Alfonso Carlos I".

Salida de 1941, ya vistiendo hábito con la cruz de San Andrés y mandos requetés y militares

El primer desfile procesional lo realiza la imagen con el manto negro de la Virgen de los Dolores, patrona de la localidad jienense de Arjona, traído por Don Ramón Contreras y Pérez de Herrasti, fundador de la Cofradía de Jesús del Rescate y familiar de los Gómez de las Cortinas, propietarios de la Virgen. Un palio de damasco amarillo la cobijaba.

El itinerario fue por Gracia, Plaza y Solarillo de Gracia, Recogidas, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía, Cárcel, Capuchinas, Trinidad, Tablas y Puentezuelas. Fue el único año que hizo ese recorrido, escoltado por soldados de Infantería.


Detrás de la Virgen, que llevaba iluminado su rostro con un reflector colocado en el paso, iban sus primeras camareras de mantilla sin lucir joya alguna.

Al siguiente año de 1941, ya vistieron los hermanos el hábito cofrade, que como en la actualidad, consistía en túnica y capillo blancos con la cruz de San Andrés en rojo sobre el pecho y guantes blancos.


1941 entrada en la Magdalena de ambas cofradías (Dolores y Rescate)

Como la cofradía tenía su sede en la Magdalena, existía en aquellos años un gran hermanamiento con la hermandad de Jesús del Rescate; unidad que se derivaba de que las familia fundadora de ésta última, los Contreras Peréz de Herrasti y la propietaria de la imagen de la Virgen de los Dolores, los Gómez de las Cortinas, eran a su vez familia. Una prima de D. Ramón Contreras Pérez de Herrasti, fundador del Rescate, Dª. Joaquina Andrada Vanderwilde y Peréz de Herrasti, era la viuda de D. Mariano Gómez de las Cortinas. La familia comulgaba con la tradición carlista o requeté.

Esta unión de hecho entre ambas cofradías (Rescate y Dolores) se traducía en la celebración de los cultos de Cuaresma (quinario) compartidos. En 1942 lo predicó el jesuita D. Augusto Muriel. Para ello, se trasladaba la imagen de la Virgen de los Dolores a la iglesia de la Magdalena y en altares independientes se colocaban ambas imágenes en el presbiterio, adornadas con flores y velas, y las dos grandes banderas de ambas cofradías detrás de sus imágenes.



Durante todo el año, una fotografía de la Virgen de los Dolores figuraba a los pies del Señor del Rescate, para que los hermanos pudieran ir a orar ante ella, ya que la talla original permanecía en el oratorio del Palacio de los Tellos.

Ambas cofradías, ese año y los posteriores, seguían el mismo itinerario, yendo delante la hermandad del Rescate y detrás la de los Dolores. Fueron en 1942 hacia Puentezuelas, Buen Suceso y Plaza de la Trinidad, para seguir por Mesones, Arco de las Cucharas, Bibrambla, Salamanca, Reyes Católicos, Gran Vía, Azacayas, Arandas, Universidad, Duquesa, Trinidad, Tablas, Puentezuelas. Un recorrido muy extenso, que hoy sería impensable para nuestras cofradías de centro; lo que ocurría era que el dinamismo de la marcha contrasta con la lentitud, que sin ninguna justificación, se adolece en el caminar de las cofradías actuales. Más lentitud no significa siempre mejor presentación o lucimiento.

En 1941, segundo año de salida, la Virgen lució otro manto bordado en oro y fechado en 1705, parece que de la propia Virgen de los Dolores y un paño de seda rosa, que tenía en su arcón la camarera mayor, Dª Joaquina Andrada Vanderwilde y Pérez de Herrasti. Se creía que era del siglo XVII y pertenecía a la titular, que “en su primera época se hallaba en la mansión de los Sres. de Toledo" (3).

Es más que probable, que lo la familia Tello adquiriera o le fuera cedida la imagen de la Virgen de los Dolores a finales de los años treinta del siglo XIX, en tiempos de la exclaustración de los conventos masculinos en la desamortización llevada a efecto por el ministro Mendizábal. Muchas de las imágenes de estos conventos acabaron en domicilios particulares de familias de la burguesía granadina, pudiendo incluso proceder de algún convento de otras localidades, donde estas familias aristocráticas o burguesas tenían propiedades.

Por el párrafo que se entrecomilla podemos deducir que la Virgen de los Dolores antigua quizá fue una herencia que recibieran los Gómez de las Cortinas de la familia, también aristocrática y emparentada, de los Toledo-Tello (de ahí el nombre del Palacete de los Tellos, donde se veneraba a la imagen). 

La toldilla de ocho varales que cubría la imagen llevaba en el gloria un corazón de plata y pedrería traspasado por siete espadas, símbolo de los Siete Dolores de la Virgen, que le realizó el escultor y orfebre Navas Parejo por encargo de la familia Contreras Pérez de Herrasti. Dicha joya, cuya fecha de ejecución fue el año 1915 y se hizo para la Virgen de los Dolores de Arjona (Jaén), que la estrenó ese año en la novena a ella dedicada. Pero, al parecer, al pueblo no le satisfizo demasiado dicha pieza, de forma que no la lució la Virgen de Arjona más que en dos ocasiones, por lo que los donantes, de acuerdo con el párroco, decidieron recuperarla y traérsela a Granada, terminando por donarla a la Virgen de los Dolores como obsequio de uno de los fundadores de la hermandad, D. Ramón Contreras Pérez de Herrasti para que fuese colocada en el techo de palio de la Virgen granadina. Aún la posee la actual imagen y fue restaurada en 1994 por Hipercor.

El palio era de tisú dorado y el del año pasado de 1940, fue de damasco amarillo. Iban en la procesión dos secciones de penitentes con túnica y una vistiendo de paisano, por no contar aún trajes suficientes.


La Virgen de los Dolores con el corazón de las espadas

Ese año de 1941 se organizó la comitiva en la iglesia de San Antón y sólo el paso de la Virgen con una sección de nazarenos salió de la iglesia de la Magdalena, donde se montó el paso en el atrio, y al llegar la comitiva de ésta detrás de la hermandad de Jesús del Rescate, se incorporó a ella el esto de la cofradía (4). La Virgen, parece que llevará estos años un palio con los varales del que cobijaba a Ntra. Sra. de la Aflicción (Chocolateros) que sacaba la Cofradía del Señor del Rescate.

En esos primeros años los hábitos se repartían en la casa del vice-hermano mayor, D. Joaquín Dávila Valverde, en la calle de San Matías nº 10-12, llegando en 1943 a tener la cofradía una casa de oficina en la calle de Puentezuelas nº 35-37. Estaban lejanas de existir aún las casas de hermandad y los domicilios o locales propiedad de algún cofrade, servían como lugares de tertulias o "capillicas" y guarda de enseres y elementos de la cofradía.

A la procesión de 1942 asistió el Director General de Reclutamiento y Personal del Ejercito, General Tamayo Orellana, para presidir ambas cofradías, Dolores y Rescate, en nombre del ministro del Ejército, que fue gobernador militar de Granada. Ese año, también volvió a salir la hermandad de la iglesia de San Antón, y la venia la solicitaban los dos cofradías conjuntamente (5).


La Virgen llevaba sobre su cabeza su propia diadema de ráfaga con doce puntas o rayos, terminadas en doce estrellas; a sus pies la media Luna de plata y en sus manos los tres clavos de la Crucifixión, tal como se presentaba en su capilla privada. También, unos candelabros en las esquinas delanteras del paso, al modo que lo llevan las Dolorosas malagueñas, y los faldones rodeados de unas guirnaldas de flores. El manto bordado, que decía la prensa que era de color "coral", probablemente fue este manto el que definió, ya en aquella época, el color definitivo que ahora llamamos "salmón" y que define el color total del terciopelo de paso de palio de la Virgen de los Dolores.

En la iglesia de la Magdalena, la hermandad asistió el día 28 de marzo de 1943 a la solemne bendición por el arzobispo de Ganada, Cardenal D. Agustín Parrado, de la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores, patrona de la villa jienense de Arjona, donde la familia Contreras y Pérez de Herrasti ejercían un verdadero mecenazgo. Dª. Francisca Pérez de Herrasti, madre del hermano mayor de la cofradía del Rescate, había encargado en 1942 al escultor José Navas Parejo una imagen de la Virgen de los Dolores para sustituir a la antigua patrona realizada por el escultor Juan de Mesa y destruida en julio de 1937. Entregada la imagen por el escultor, y antes de su bendición, estuvo unos días para ser visitada por las autoridades y fieles en el Palacio de las Columnas de la calle de Puentezuelas, mansión de los Contreras-Pérez de Herrasti. 

Ambas hermandades de Jesús del Rescate y de Ntra. Sra. de los Dolores asistirían a aquel solemne acto de la bendición de la patrona de Arjona. El obispo auxiliar, D. Manuel Hurtado, que había sido párroco de la Magdalena, concelebró la Eucaristía de la bendición con el Cardenal Parrado, a la que asistió las capillas de música de la Catedral y la del Maestro Vidal.


Virgen de los Dolores, Patrona de Arjona. Navas Parejo 1943.


El quinario conjunto de ambas cofradías fue oficiado en 1943 por el obispo de Tenerife, asistiendo para dar su bendición el arzobispo de Granada, Cardenal Parrado.

En el Lunes Santo de 1943, se decidió que las camareras de la Virgen no llevaran mantilla, sino, solamente, traje negro, para evitar lucimientos e imprimir a la procesión un carácter más severo.

El itinerario en estos primeros años venía siendo variado constantemente; así, en 1943, discurrió por Puentezuelas, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía, Cárcel Baja, Capuchinas, Trinidad, Tablas y Puentezuelas. 

Para alumbrar a la Virgen en la Semana Santa de 1944 se consiguió una candelería del siglo XVI. La imagen llevaba dos  candelabros de guardabrisas de metal a ambos lados y otros dos en la cola del paso.

Dos importantes novedades se produjeron en 1944 en la Semana Santa granadina: las salidas procesionales de dos nuevas cofradías, la de Jesús de la Sentencia y Mª. Sª. de las Maravillas y la de la Oración en el Huerto y Mª. Sª. de la Amargura. Ésta última ocuparía su puesto en el Lunes Santo granadino, como primera hermandad del día.





En 1946 se presentó una tarde lluviosa que hizo que se suspendieran las estaciones de penitencia de cofradías, incluso la del Rescate, con la que salía unida, pero la de los Dolores no se arredró y salió a pesar de la lluvia. Como veremos a lo largo de esta historia, pocas veces esta hermandad se ha quedado en el templo los días en los que el tiempo se ha mostrado inclemente.  

No siendo fácil el acceso de los hermanos al oratorio del Palacio de los Tellos, donde estaba la imagen titular de la hermandad, se instituyó los sábados a las ocho de la tarde una salve a la Virgen ante la fotografía que figuraba a los pies del Señor del Rescate en la iglesia de la Magdalena. Dicha salve se tuvo que instituirse en el año 1946, pues en enero de 1947 ya se celebraba (6). Entonces era párroco de la Magdalena y, seguramente, consiliario de la hermandad, el Padre Gómez Matarín, que había sustituido a D. Manuel Hurtado, al nombrarlo obispo auxiliar.


1947

Ese año de 1947 una intensa lluvia volvió a sorprender a la cofradía en la calle, desluciendo la procesión. La Cofradía de los Dolores había de desfilar la última, tras la del Rescate, pero ante las dudas de ésta última, salió delante de ella; después la de Jesús del Rescate se decidió a salir y a ambas les cogió el temporal.

El día 19 de marzo de 1947 anunciaba el periódico "Ideal" que se bendecían dos cuadros, uno de ellos de Jesús del Rescate y otro de Ntra. Sra. de los Dolores para ponerlos en el altar del primero. No sabemos si eran cuadros o fotografías y si fue entonces cuando se colocaría el de la Virgen a que hemos hecho referencia en este trabajo o primeo tuvo una fotografía y en esta ocasión se sustituyó por un cuadro.


Por esos años, las juntas de la hermandad se solían celebrar en la sacristía de la Magdalena, especialmente cuando terminaba la salve del sábado dedicada a la Virgen. Asimismo, en 1948, se celebró el quinario conjunto por el Padre García Alonso. 
 
Otra innovación de esos años fue la de adornar la mesa del palio con flores artificiales, muchas veces eran tulipanes o rosas, en los que se había introducido una pequeña bombilla eléctrica, algo inconcebible en nuestra época; asimismo se combinaba en el friso con claveles naturales. Decía la prensa, tal vez exagerando, que llevaba en 1948, ciento veinte rosas y mil capullos de cresatén, clavados sobre fondo de hierbas. Dichas flores las habían confeccionado las monjas del Monasterio de la Concepción.


A principios de los años cincuenta


La Cofradía en los años cincuenta del siglo XX

 Esta costumbre de adornar el paso con flores artificiales, insertando en ellas una bugía, se siguió en los posteriores años; en 1950 fueron tulipanes, probablemente realizados también por las monjas de la Concepción.


Una importante novedad se produjo en el paso en la Semana de 1952; la Virgen de los Dolores no salió bajo su palio, éste le fue suprimido para darle mayor protagonismo a la imagen y se procedió a elevarla sobre una peana de las llamadas de carrete, sostenida por cuatro querubines en sus esquinas, y arropándola, la rodeaban sus cuatro candelabros guardabrisa de metal, dos a sus costados y otros dos delante de la imagen. Profusión de claveles blancos sembraban la mesa del paso.

También se le puso un respiradero de talla dorada con volutas vegetales barrocas y líneas rectas; probablemente uno que había llevado el Señor del Rescate en los años cuarenta.

Como música, llevó la banda de la Guardia Civil, asistiendo representantes del Ayuntamiento de Granada y presidiendo el General Ríos Crapapé (7).


Virgen de los Dolores en 1952, con peana de carrete

Aquel año, a principios del mes de mayo, se celebró una acto religioso en el oratorio del Palacio de los Tellos ante la Virgen de los Dolores, que no pudo ser otro que una ofrenda a la imagen de las flores del mes de mayo.

La cofradía volvió a repetir en 1953 otra salida de la Virgen de los Dolores sin palio, a modo semejante del año anterior. La prensa elogió esta forma de presentar a la imagen, alegando que contemplarla sin palio resaltaba su valía artística.  

Siempre llevaba la imagen, entre otros símbolos, la media luna de plata a sus pies. Con toda Seguridad, este atributo era el original de la imagen y con el que se la veneraba en la capilla del Palacete de los Tellos.

Virgen de los Dolores sin palio en 1953

Aquel año de 1953, dos nuevas cofradías vinieron a incorporarse a la Semana Santa de Granada: la de la Hermandad Ferroviaria del Cristo de la Buena Muerte (este primer año se titularía del Cristo de la Eras, pues fue la imagen de este Nazareno de la ermita de San Isidro el que sería su titular) y la primitiva Cofradía de los Estudiantes de Jesús de las Penas y Ntra. Sra. del Refugio, que desaparecería dos años después.

La prensa comunicaba en la Cuaresma de 1953 el fallecimiento de D. Ramón Contreras Pérez de Herrasti y en la noticia comunicaba que había sido hermano mayor de la Cofradía de los Dolores. Desde luego, fue uno de sus fundadores y era hermano mayor de la del Rescate. Si no de derecho, sí pudo serlo de hecho, puesto que el primer hermano mayor, Rubio Moscoso, y el segundo, Dávila Valverde, sus ocupaciones militares, sólo les permitía ostentar el cargo de forma nominal. El Sr. Contreras Pérez de Herrasti, familiar, como se ha dicho, de los propietarios de la imagen era el que ejercía de hecho el mando de a cofradía. Con su fallecimiento, ambas hermandades fraternas (Rescate y Dolores), también inician un proceso de independencia real, aunque de derecho tenían dicha independencia una de otra.


Ese año (1953), la Cofradía de los Dolores hará su estación de penitencia del Lunes Santo, siguiendo las recomendaciones de Monseñor Zacarias de Vizcarra, con sus cofrades de tres en fondo, sin cirios y rezando el Santo Rosario, que llevaba cada uno en la mano, por el eterno descanso de D. Ramón. Un crespón negro colgaba del estandarte.

Llevaba la comitiva la banda de música del Ave María, abriendo el cortejo y, como lo hacía en los últimos años, cerrándola la de la Guardia Civil. También asistió el Coronel Alonso, ostentado la representación de la autoridad militar y una representación de la Delegación de Hacienda, que es posible que fuese hermano mayor honorario (8).

Un tiempo desapacible se presentó el Martes Santo de 1954, estando lloviendo gran parte del día, pero a la salida de las procesiones se despejó, lo que permitió que las hermandades del día (Huerto, Rescate y Dolores) hicieran sus respectivas estaciones de penitencia, aunque con fuerte viento que hacía difícil que las velas permanecieran encendidas.

La Virgen de los Dolores volvió a salir con palio, al contrario de los dos anteriores años, y que consistía en una moldura rectangular como armazón del techo y del que partían las estrechas caídas haciendo rizo u ondas. Los varales eran los mismos de otros años, de metal niquelado y de escaso grosor. Según se deduce de las fotografías, en estos años en los que vuelve a sacar el palio siguió llevando la peana de carrete de los dos años anteriores, con lo que parece que tuvo que elevarse el palio, alargando los varales.


Año 1954
1955
Por esos años, en los que era hermano mayor D. Alfonso Márquez Benavides (también era vicetesorero de la Federación de cofradías), la hermandad cambia de sede u oficina, como se llamaba entonces a los lugares donde se repartían los hábitos, que normalmente era en la casa u local propiedad de algún miembro de la junta de gobierno. En esta ocasión será en la calle Padre Alcover, nº 8, bajo, detrás de la iglesia de San Antón, que desemboca en la de Frailes.

Al año siguiente de 1956, el quinario conjunto de las hermandades de los Dolores y del Rescate lo celebró y predicó el Secretario de Cámara y Canciller del arzobispo, D. Tarcisio Herrero del Collado. Como sabemos y desde hacía varios años la imagen de la Virgen de los Dolores no se trasladaba a estos quinarios por no permitirlo los dueños de la imagen.

Desde el fallecimiento de D. Ramón Contreras Pérez de Herrasti los contactos de la hermandad con los parientes de aquél, los Gómez de las Cortinas, serían cada vez más escasos y, prácticamente, se limitarían a la cesión de la imagen para la estación de penitencia. Unos años después, como trataremos más adelante, dichas relaciones se enfriarán.




Pero ese año de 1956, la hermandad realizará una importante reforma en el palio; suprimirá las caídas anteriores de formato recto de cortinilla, para poner otras con bambalinas pequeñas de terminación curvada, realizadas en damasco color salmón, bordándose, asimismo, los contornos de techo de palio con una greca en hilo de plata. Seguirá llevando en el centro el tradicional corazón de pedrería traspasado con las siete espadas, pero se le suprimirán los dos candelabros del siglo XVI, que se le situaban a ambos lados de la imagen y conservará los otros dos, que hacían de candelabros de cola. 

Parece que en estos años se le habían suprimido ya las flores de cresatén con las bombillitas eléctricas dentro de ellas, sin que sepamos si la razón de dicha supresión fue por motivos de seguridad o por cambio del gusto en la estética del paso. Las flores serán naturales y de color blanco, colocadas sin ningún tipo de simetría.


1956

También llevará la cofradía ese año un pendón reproducción del de la ciudad que se tremola el día 2 de enero, día conmemorativo de la Toma de Granada (9).

Por estos años era hermano mayor de la cofradía D. José Contreras González-Anleo, que había sucedido a D. Alfonso Márquez Benavides, tercer hermano mayor en la historia de la hermandad y uno de sus fundadores que fallecería de accidente en 1962 en el Puente de los Vados. D. José Contreras había nacido en 1917 y era sobrino del más relevante fundador de la hermandad, el repetido D. Ramón Contreras Pérez de Herrasti, también alma mater de la Cofradía del Señor del Rescate. También estaba ligado por matrimonio a la familia Gómez de las Cortinas, propietaria de la imagen de la Virgen ya que estaba casado con Antonia Gómez de las Cortinas y Andrada Vanderwilde.También era hermano mayor de la Real Cofradía de Ntra. Sra. de la Cabeza y fue concejal en 1958 del Ayuntamiento de Granada.


1957


En 1959 ambas hermandades (Rescate y Dolores) cambiaron de itinerario al instalarse la tribuna en la calle de Ángel Ganivet, que antes de ese año era dicha calle el acceso por San Matías y Navas hacia la tribuna de la Plaza del Carmen. La cofradía, que había salido este año de la iglesia de San Antón, fue por la calle de este nombra a Puente de Castañeda y a las plazas del Campillo y Mariana Pineda para entrar en Ganivet. La acompañaba estos años la banda de música del Regimiento de Infantería "Córdoba 10".

Por estos años de finales de los cincuenta y, especialmente, desde el fallecimiento del arzobispo D. Balbino Santos Oliveras, reacio a la permanencia de las cofradías en la calle en horas tardías, cada vez las hermandades iban retrasando su horario de salida. En 1952 la hermandad de los Dolores tenía su salida a las 20:30 y en 1959 lo hizo a las 22 horas.

1959

La Virgen también iba cambiando en su exorno floral, suprimiendo en 1959 aquellos anchos respiraderos formados por claveles y rosas blancas entre hojarasca, para llevar ese año una combinación de color más variado con flores más inusuales constituidas por calas de color blanco mezcladas con espátulas rojas. También parece que se le había suprimido la alta peana de carrete, para posar la imagen sobre otra más baja.

La hermandad en los años sesenta. Nueva imagen titular de la cofradía

La nueva década comienza en la hermandad con la elección de un nuevo hermano mayor, nombrado en 1959: D. Antonio González Ortiz. Fue uno de los fundadores de la hermandad y figuró como vocal en la primera junta de gobierno constituida y en las siguientes.

Los estatutos de la cofradía ordenaban que el cargo de hermano mayor tuviera el carácter de vitalicio, aunque fueron modificados para que dicho cargo fuera temporal, con duración de tres años, como  desde los inicios de la década de los años cincuenta lo era. De todas formas, al primer hermano mayor, Sr. Rubio Moscoso, se le nombraría hermano mayor honorario de la cofradía. 

Habiendo finalizado el mandato de Sr. Contreras González-Anleo, único vínculo personal con la familia de los propietarios de la imagen, las dificultades de la cofradía para que les fuera prestada la Virgen se acrecentaron, de modo que, se hizo en 1960 patente e irreversible dicha negativa. 

Diversas razones se alegaron para negar su préstamo, a pesar de los buenos oficios que el Presidente de la Federación de Cofradías, D. Eladio Lapresa, realizó con la viuda de Gómez de las Cortinas, Dª. Joaquina Andrada Vanderwilde, que alegó que las personas que formaban la nueva junta de gobierno no pertenecían al "Tercio de Isabel la Católica", que fue quién hizo el voto. También existían otras razones, al parecer: como los altercados de tipos político que reiteradamente se producían al encierro de la hermandad, entre distintas ideologías o corrientes existentes en las familias políticas que apoyaban al franquismo (falangistas y requetés) (10).  

La cofradía, sin imagen para la Semana Santa de 1960, tuvo que recorrer diversos templos para la búsqueda de alguna que le satisficiera, y entre las examinadas, la que pareció más idónea es la que se venera en la clausura del convento de capuchinas de San Antón en una hornacina de la escalera del claustro (11). Convento este que sería la nueva sede canónica de la hermandad a partir de entonces.

La noticia la da el diario Patria de 12 de abril de 1960 (era Martes Santo) cuando dice al hablar de la cofradía, que había salido el día anterior: "(...) la imagen de este año se venera en la clausura de San Antón".

La Dolorosa de San Antón, que de forma provisional parece que procesionó la cofradía en 1960, es una bella imagen de la Escuela Granadina, que en la antigüedad se la conocía como Ntra. Sra. de la Soledad y que puede corresponder al círculo de Pedro de Mena. Esta imagen pudo ser la Soledad, que en el siglo XVIII, los frailes terceros de San Antón veneraban en la ermita del Santo Sepulcro del Cerro de los Rebites y que todos los miércoles del año realizaba la Hermandad de la Vía Sacra de su Orden Tercera, junto con Jesús Nazareno y Jesús del Pretorio. 


Soledad del convento de San Antón

También, esta imagen sustituyó, por orden del arzobispo, en la procesión del Santo Entierro a la Soledad de Santa Paula (hoy San Jerónimo) en el año 1907. Ello fue debido a ciertas desavenencias que tuvo el Prelado con la Hermandad de la Soledad.


1960 ¿Puede ser la Soledad de San Antón, como Ntra. Sra. de los Dolores?

La Virgen de los Dolores con la que se fundó la hermandad no volverá a procesionarse, perdiendo la Semana Santa granadina una de sus más bellas Dolorosas, que volvió a su oratorio del Palacio de los Tellos, hasta que fue derruido unos años después para construir en sus terrenos los edificios de pisos que hoy se elevan entre el Callejón del Ángel y el Palacio de Congresos.

Después, la imagen fue trasladada en depósito a la iglesia del Colegio de las Siervas del Evangelio, en la Calle Obispo Hurtado, donde una estaba de monja profesa una familiar de los Contreras Pérez de Herrasti y de los Gómez de las Cortinas. Hoy la imagen se encuentra en el Castillo de Ortegícar, propiedad de la familia Gómez de las Cortinas y Andrada Vanderwilde, situado en la localidad de Serrato, cerca de Ronda (Málaga).  

Virgen de los Dolores antigua en su capilla actual de Serrato (Málaga)

Nueva imagen. La hermandad en San Antón

A finales de ese año la hermandad encarga una imagen propia al escultor granadino Aurelio López Azaustre, profesor de la Escuela de Artes y oficios, que la tendrá finalizada para ser bendecida el día 24 de marzo de 1961. La ceremonia de bendición se celebró a las ocho de la tarde en la iglesia parroquial de la Magdalena por el vicario general de la diócesis, D. Paulino Cobo González, y uno de los primeros impulsores de la Semana Santa granadina del siglo XX, cuando en 1917 costeó, junto con los feligreses de San Andrés, de donde era joven párroco, el grupo escultórico de la Entrada de Jesús en Jerusalén. Celebró con él la ceremonia de la bendición el director espiritual y párroco de la Magdalena, D. Alberto Gómez Matarín. 



San Antón. Nueva sede de la hermandad en 1960-61



Después de la bendición de la imagen se celebró la Hora Santa mariana, predicada por el canónigo del Sacromonte, Sr. Díaz de Federico, estando presente en las ceremonias el Teniente General Utrilla. Finalizado el acto se procedió al traslado en andas de la imagen hasta la cercana iglesia de San Antón, donde los componentes de los Tercios de Requetés, hermanos de la cofradía, renovaron el voto hecho a la primera imagen, finalizando el acto con un besamanos y Salve. Al acto asistieron las autoridades de la ciudad y directivos de las cofradías granadinas.

24 de marzo de 1961. Bendición de la Virgen de los Dolores actual de López de Azaustre

Para realizar la nueva imagen López Azuastre se inspiró en la primitiva Virgen de los Dolores labrándola con las manos entrelazadas. La imagen mantenía el atuendo de la antigua, que se presentaba con rostrillo monjil y una toca o mantilla de encaje, que cubría su cabeza y hombros hasta la altura de los antebrazos.  

Aquella primera salida de esta imagen en el Lunes Santo, 27 de marzo de 1961 se realizó desde su nueva sede, la iglesia conventual de San Antonio Abad, como lo haría en los siguientes años. Llevaba el paso de palio con bosque de velas delante de la imagen y el respiradero cubierto de flores blancas, como solía ser clásico en esos tiempos.



Nueva imagen de la Virgen de los Dolores de Aurelio López Azaustre (foto de 1964)

No obstante, no contar ya con la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores antigua, no por ello los requetés del Tercio Isabel la Católica y ciertos miembros de la cofradía dejaron de visitar a su antigua Señora en el Palacio de los Tellos. Así el día 14 de abril de 1962 se celebró en el oratorio de dicha mansión un acto mariano de exaltación, con salve y sermón, oficiado por el capellán de Santa Paula, D. Francisco García, con la actuación de la capilla del Maestro Vidal, y a la que también asistieron excombatientes del Tercio, procedentes de diversos pueblos, como Alhendín, Gójar, Gabia, Padul, Nigüelas...etc., que la siguieron aclamando como su auténtica patrona de los que hicieron el voto de 1937. 

El no contar ya la hermandad con su antigua titular, muchos de sus hermanos requetés dejaron la cofradía, que llegó a contar con más de 800 hermanos, aunque muchos de ellos, quizás los más cofrades se mantuvieron apuntados a la cofradía y realizando la estación de penitencia. 


1962. Virgen de los Dolores de López Azaustre

Por aquellos años otra vez había cambiado de casa u oficina la hermandad para trasladarse al bajo de una casa de la Calle de Niños Luchando, cerca de la Universidad y de la iglesia de San Pablo (Santos Justo y Pastor), si bien la recogida de túnicas se realizaba en la sacristía de San Antón.

Para el Lunes Santo de 1963 la Virgen estrena nueva toldilla sin bordar, aunque según una fotografía de la época parece que se trataba de una toldilla semejante a la que estrenó en 1954, de las de cajón, y pendiendo del armazón del techo de palio en forma de estrecha cortinilla. También, se presenta ese año con una nueva estética en la que se le había suprimido el rostrillo monjíl, dejando exento su cuello y parte del cabello y cubriendo su cabeza con un velo o toca de encaje cubierta en parte por el manto que pendía de sus hombros.




No obstante, tener sus sedes en distintas iglesias, las cofradías del Rescate y la de los Dolores, seguían celebrando conjuntamente el quinario de la Cuaresma, durante toda la década de los años sesenta, para el que se trasladaba cada año la imagen de la Virgen desde San Antón a la iglesia de la Magdalena y finalizados los cultos se reintegraba la Virgen de los Dolores a San Antón, donde se veneraba en la capilla segunda de la izquierda a los pies del templo. Hoy en dicha capilla se venera a San Pedro de Alcántara, y a sus lados, las imágenes de San Pedro y San Pablo, las tres del gran escultor del XVII, Pedro de Mena.


Capilla de la Virgen de los Dolores en la iglesia de San Antón

En 1963, la hermandad decide realizar un nuevo manto a la nueva imagen de la Virgen, según diseño de Francisco Vergara Rojas, el tan característico de terciopelo color "salmón", y se le empieza a bordar en oro, plata y sedas por las religiosas Esclavas del Santísimo de la Inmaculada en el que figura el escudo de la cofradía y 73 flores de lis, en representación de los tercios requetés y emblema de la Monarquía borbónica. Todo el conjunto se rodea de una greca bordada, que termina en una granada de oro y rubíes. Dicho bordado estaría casi finalizado en 1965, aunque en 2008 se enriquecerá por el taller de García y Poó.


Media Luna de la Virgen de los Moreno

El color rosa anaranjado del manto, del palio y de la flor que exorna a la Virgen de los Dolores, o si se quiere, color "asalmonado", como gusta llamar a los cofrades, no deja de tener su carácter simbólico. Este color rosa, vino a ser el color litúrgico que se usó en la fiesta de los Siete Dolores de la Virgen, celebrada en el antiguo Viernes de Dolores, al finalizar la Cuaresma. Por ello, aún desaparecida esta festividad litúrgica, la cofradía lo mantiene simbólicamente, como lo optó en su tiempo.


Manto de la Virgen de los Dolores 1963-1969


En estos años de la primera mitad de los sesenta, aunque la estación de penitencia de la cofradía aún seguía en su itinerario a la del Señor del Rescate, no finalizaban ambas con el mismo, pues en la plaza de la Trinidad se separaban, para la del Rescate seguir por la calle de las Tablas y la de los Dolores por Mesones hasta Puerta Real y llegar a San Antón, su sede. La tribuna oficial había vuelto a la Plaza del Carmen y la Calle de Ángel Ganivet era el camino para acceder a ella por las calles de San Matías y Navas.


1966
En 1969, el quinario que la hermandad seguía celebrando en la iglesia de la Magdalena, junto al Señor del Rescate, lo predicó, así como la función principal del domingo inmediato, el franciscano de Madrid, D. Miguel Oltra.

Por estos años, el paso de la Virgen era portado por la cuadrilla "profesional" de costaleros de la familia de capataces de Sánchez Herrera, que sacaban, también, otros muchos pasos de la Semana Santa granadina. 



Virgen de los Dolores 1968
A finales de la década de los años sesenta, ya llevaba la Virgen el manto casi finalizado y sobre su busto un pecherín de joyas y medallas, al modo que la tradición impuso a las Dolorosas granadinas, que seguían el modelo del pecherín que ha llevado de forma ancestral la Stma. Virgen las Angustias, Patrona de Granada y de su Archidiócesis.

Eran unos años de continuismo en los que el hermano mayor, D. Antonio González Ortiz, dedicado con enorme perseverancia a la hermandad, mantuvo el cargo muchos años y en tiempos muy difíciles para la cofradía, como lo fueron para el resto de la hermandades granadinas.


Los años setenta: tiempos de crisis, nueva iglesia, nuevo barrio


La Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores había mantenido, desde su fundación y, especialmente, desde la década de los años cincuenta, un crecimiento moderado y constante, sin grandes sobresaltos, si exceptuamos la retirada de su imagen fundacional por la familia Gómez de las Cortinas y, con ello, la necesidad de proveerse de una nueva imagen con la que reiniciar su devoción y el imperativo de buscar templo para darle culto. 

También, vendrían otros tiempos políticos, en los que se incorporarían a la hermandad hermanos de procedencia no tradicionalista o requeté, y, con ello, la disminución de la representación de estos últimos en los órganos de gobierno de la cofradía.

Todo ello, en convivencia con una crisis profunda en la Semana Santa granadina, cuyas causas (cambios de hábitos en la sociedad, crisis de costaleros, nuevas generaciones, falta de medios económicos...etc.) y efectos no los vamos repetir por haberlos tratado en otras cofradías de las que componen el presente blog.

No sería esta cofradía, de todas formas, una de las que se vería afectada más crudamente por la crisis de estos años, manteniendo, de manera casi invariable, y sin grandes transformaciones, aunque las hubo, su carácter y trayectoria. 


Virgen de los Dolores actual el día de su bendición
Asimismo, se va produciendo de forma paulatina, el distanciamiento entre la cofradía hermana del Señor del Rescate y esta de Ntra. Sra. los Dolores. No podía ser menos este afecto, puesto que iba desapareciendo aquellos directivos, que comúnmente fundaron ambas hermandades, y los templos cultos y salidas procesionales se ubicaban en lugares diferentes.

Efectivamente, en 1971 la cofradía se aleja de la zona o barrio de la Magdalena, en el que desde su fundación había celebrado sus cultos y salidas procesionales. Ciertas dificultades en el convento de madres capuchinas de San Antón, determinan a la cofradía a buscar otra sede canónica, esta vez en el bajo Albaicin. Otro convento de religiosas, el monasterio del Císter de San Bernardo, acogerá a la hermandad. 

Terminados los cultos de Cuaresma, que se celebraron con el quinario tradicional, junto con el Señor del Rescate, la Virgen fue trasladada a la iglesia de San Bernardo del monasterio de monjas cistercienses, donde en los días siguientes se le dedicaría un triduo y desde donde saldría el Lunes Santo de ese año de 1971


San Bernardo (Cister)
La Virgen salió en la estación de penitencia luciendo claveles color de rosa, obsequio de los vecinos del barrio de San Pedro, que así le daban la bienvenida a Nuestra Señora, que combinó con claveles rojos enviados por los excombatientes del Tercio de Requetés de Navarra, uno por cada soldado muerto en la Guerra Civil de dicho tercio requeté (12).      

Otro paisaje urbano, el de la Carrera del Darro, a las plantas del Albaicín, verá cada Lunes Santo entrelazarse el verde del bosque de la Alhambra y del cauce del río con el color salmón del paso de palio de los Dolores granadinos, que avanza entre el murmullo cristalino de las aguas del río Darro. Y allí, va Nuestra Señora, entre puentes y petríles de piedra; casonas y baños moriscos, que comulgan, bajo el techo de la Alhambra, con palacetes renacentistas y barrocos, e iglesias mudéjares, en la calle que algunos pregonan como la más bella y de encendido misterio de cuantas ciudades haya.

En San Bernardo las monjas le asignaron a la cofradía el altar que se sitúa frente a la puerta de la iglesia. Es un altar con gran hornacina de cristalera, donde la Virgen de los Dolores quedó a la veneración de sus cofrades y de los granadinos, vestida de la forma clásica con que tradicionalmente se presentaba, es decir, con rostrillo monjil, pecherín y larga mantilla que se extendía hasta la zona de la rodilla.


Ntra. Sra. de los Dolores en San Bernardo (Cister)
Un itinerario nuevo se imponía con el traslado de la sede de la cofradía para recorrer los parajes antes aludidos y la Plaza Nueva, accediendo al recorrido oficial por las calles Colcha, San Matías y Navas, tras el paso por la tribuna oficial, regresar a su nuevo templo por Reyes Católicos y Plaza Nueva.

En la iglesia de San Bernardo, Celebrando la cofradía sus celebraría sus cultos cuaresmales del quinario y función, en los que intervino como oficiante D. Alberto Gómez Matarín, que había sido en los años cuarenta párroco del Salvador y consiliario de la cofradía de Santo Vía Crucis, después sería párroco de la Magdalena, de ahí su relación con la cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores, de la que puede que fuese su consiliario. 

Como se aprecia en una fotografía de 1972, la Virgen iba aún cubierta con un palio de los llamados de cajón cuyas caídas cortas partían de un friso que enmarcaba el techo del mismo. Los varales delgados eran de metal niquelado y el respiradero era floral, seguramente de clavel rosa, su color tradicional. De ellos, caían los faldones que formaban rizo. 

Aquel lunes Santo de 1972, hizo una noche desapacible, aunque no por ello se arredraron las tres cofradías del día a salir a la calle. Después, cesó la lluvia, y todas continuaron su estación de penitencia, aunque el frío restó mucho público en las calles. La Virgen iba musicalmente acompañada de la banda de música del Regimiento de Artillería.


Lunes Santo de 1972 por la Carrera del Darro

Eran tiempos difíciles en los que alguna cofradía, como la de los Ferroviarios, desapareció durante algunos años. Poco después lo haría la de los Escolapios. Sin embargo, la Real Cofradía de Ntra. Señora de los Dolores, no dejó de salir ningún año de esta década de los setenta.

La crisis condujo, asimismo, a ciertos enfrentamientos en el seno de la Federación y disparidad de criterios en la elección al sucesor de D. Eladio Lapresa (que había estado 15 años en el cargo de presidente), de modo que en cinco años de 1970 a 1975 ocuparon el cargo tres presidentes de dicho organismo. D. Antonio González Ortiz, hermano mayor de la cofradía de los Dolores, vice-tesorero de la Federación y presidente de su comisión de propaganda, se opuso en 1972, junto con otras cofradías, a que se eligiera presidente al Sr. Cifuentes Morcillo, hermano mayor del Huerto.

Tres años más tarde, en 1975, cuando la situación de crisis era insostenible, D. Antonio González, como presidente de la comisión de propaganda, convoca una rueda de prensa para informar a los medios de comunicación el acuerdo de la Federación de suspender las procesiones de ese año, cuando dicho acuerdo aún no lo había consultado con el arzobispo ni con las autoridades civiles. Se produjo en el seno de la Real Federación gran malestar y tensión que llevó al Sr. Cifuentes Morcillo a pedir un voto de censura para el Sr. González. Al final, comprendiendo la buena voluntad con que este había actuado y que había pedido disculpas, la tormenta quedó en agua de borrajas (13).

Finalmente, las cofradías que lo pudieron hacer con sacrificios y de forma precaria salieron en estación de penitencia, en total trece, y entre ellas la de Ntra. Sra. de los Dolores, y el resto suprimieron ese año sus procesiones. 

En estos años el mal tiempo contribuía a agudizar la crisis, pues una importante fuente de ingresos era lo recaudado por los palcos de la tribuna y sillas en el itinerario, que quedaban desiertas ante la incertidumbre del tiempo.




A mediados de los años setenta, se va a suprimir el exuberante e respiradero realizado con flor y elementos vegetales por una randa de encaje blanca; dando al ornamento floral una apariencia más sencilla.

Tendrá la cofradía por estos años setenta casa de hermandad en un piso en la calle de Santa Teresa nº 29- 2º. Se imponía en estos tiempos el que las hermandades tuvieran un lugar donde guardar enseres, libros de actas y secretaría, así como un lugar de reuniones. El hecho de no poseer en tiempos pretéritos estas casas de hermandad contribuyó a la pérdida de documentación, y con ello, la pérdida de gran parte de la historia de la cofradía, y que solía guardarse en la casa del secretario de turno, que a veces, se quedaban con ella ante un cese o dimisión producida.

En 1976, se empezará a remontar la crisis de nuestra Semana Santa, a lo que contribuyó con la presencia de una nueva junta de gobierno en la Real Federación, presidida por D. Francisco Gómez Montalvo, hermano mayor de la Hermandad de la Paciencia, persona activa y bien relacionada en los medios profesionales e institucionales.

Indicios de esta recuperación o superación se manifestarán en la creación en 1978 de una nueva hermandad de penitencia, la de María Santísima de la Concepción, a la que seguirán otras fundaciones en los siguientes años. Y, sobre todo, la creación de cuerpos de costaleros no profesionales, para superar los gastos e inconvenientes que representaban los llamados profesionales 


Virgen de los Dolores en una foto de 1976 o 1977

Por estos años, de la salida procesional desde su sede en San Bernardo, la cofradía adopta un horario algo más tardío, siendo sus salidas a las nueve de la noche, desfilando la de las cofradías del Lunes Santo. Estos horarios de salida tan tardíos eran, desde luego, un gran inconveniente para el arraigo de la Semana Santa granadina, y para la presencia de niños y ancianos en las calles, dadas las frías temperaturas, que se producen en Granada por esas fechas. 

Los años ochenta

Años estos en los que comienza la recuperación de nuestra Semana Santa, y en cuanto a la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores, en términos generales, mantenía su personalidad que la alejaba de las innovaciones y modas que venían de Sevilla, en que se empezaban a ver inmersas la mayor parte de las hermandades granadinas.


Varal
 Entre los últimos años de la década de los setenta y estos primeros años de los ochenta, la cofradía irá renovando la orfebrería del paso, con la realización de unos nuevos varales repujados, que encargó a los granadinos Hermanos Moreno, con taller en la Cuesta de Gomérez.

También, la Virgen de los Dolores, llevará de estreno el Lunes Santo de 1981, un palio distinto del que había procesionado en años anteriores; de color, también, rosa-salmón y de tela adamascada, con bambalinas cortas y semicirculares, iba bordado en hilo de plata y sedas con motivos vegetales, y en el centro, se volvió a lucir el corazón con las siete espadas de plata, que realizara Navas Parejo, y que hacía varios años que no llevaba.


1981

En la Semana Santa de 1983, la Virgen, que estrenaba los candelabros de cola realizados por el taller de Angulo de Lucena, también, llevó en el frontal del respiradero el báculo con crespón negro en señal de duelo por el fallecimiento del que durante 24 años fue hermano mayor e importante sostén de la cofradía en tiempos difíciles de crisis, D. Antonio González Ortiz. Le sucedería D. José Aróstegui Frías, de familia muy ligada a la hermandad.

Después, en 1984, se trató de modificar el palio, adaptándole otras bambalinas más algo más largas, pero parece que ello fue algo provisional, quizás mientras se bordaban las bambalinas cortas, que salieron terminadas en la Semana Santa de 1985.

También este año la Virgen luce una nueva mantilla en hilo de oro, un poco más corta de lo que le era tradicional y candelabros de cola en metal repujado, realizados, asimismo, por el taller de los Hermanos Moreno. Grandes esquinas de gladiolo rosa, mezclado con clavel, se van a imponer estos años en estas y en casi todos los pasos de palio. Estos grandes ramos, también los llevará la Virgen de los Dolores en las jarras, en lugar de bolas compactas.


1984,con bambalinas más largas y sin bordar

Manto de la Virgen y nuevos candelabros de cola

Con el creciente auge de los cuerpos de costaleros hermanos, que se venía produciendo desde el año 1978, la hermandad consigue formar un cuerpo propio; antes se había servido de los constituidos por otras hermandades o bien de los que eran independientes. Asimismo, en 1984, se realizan 50 hábitos nuevos para sustituir a los que se habían deteriorado por su antigüedad (14)

Como curiosidad diremos que en estos años de su estancia en la iglesia cisterciense de San Bernardo el paso no salía de la iglesia, ni entraba en ella a hombros de los costaleros, por la dificultad de la puerta y los escalones que en ella había. El paso se bajaba y se salían los costaleros, para introducirlo sobre una base de ruedas.

Tal vez, finalizados los bordados de las caídas del palio, éste se vuelve a sacar en la Semana Santa de 1985, suprimiéndole las provisionales.  También ese año Ntra. Sra. de los Dolores estrenará una bella saya color negro, bordada en oro. y dos querubines en la peana.


Recogida en San Bernardo con caídas externas bordadas

Una nueva saya de salida en color negro y bordada en oro se le confeccionará a la Virgen, aligerándosele el peto de la abundancia de joyas que solía llevar de forma ancestral, quizá para no restar protagonismo a la nueva saya. Sólo llevará en 1986 un escudo con la cruz de San Andrés en el pecho.

El paso de palio, poco a poco, iba experimentando una notable transformación, aunque cuidando que no perdiera su carácter tan personal que lo había caracterizado. Lo mismo ocurría con la vestimenta de la Virgen y el exorno floral.


La Virgen con la nueva saya negra

Ese año de 1986, la cofradía prestó su parihuela a la nueva Hermandad de la Resurrección del Zaidín, con la que el Señor realizó su primera salida procesional por la calles del barrio (15).

Una profunda crisis se produce en el seno de la junta de gobierno a inicios del curso cofrade de 1987-1988, que conduce a la dimisión del hermano mayor, José Aróstegui. Ello determina al arzobispado a nombrar una comisión gestora presidida por Pedro Gómez Sierra, que dirigiera la hermandad y la conduzca a su pacificación.

A pesar de ello, los ánimos estaban bastante calmados al llegar la Semana Santa de 1988 en la que se apreció un revulsivo que hizo que fuera una de las que más hermanos participaron de nazarenos, de modo que, se agotaron los hábitos y hubo de recurrirse a los antiguos para atender las peticiones. 

La cofradía ese año, en el que ya se hacía estación ante las puerta de la Catedral, se rezó allí la estación, dirigida por D. Carlos del Castillo, consiliario de la Real Federación y párroco de San Pedro, que acompañó a la comisión gestora, durante todo el trayecto. Otra cofradía acompañó por representación este año a la de Ntra. Sra. de los Dolores, la del Santo Sepulcro, como signo de hermanamiento (16).

En el verano de ese año la cofradía tuvo que modificar sus estatutos para acomodarlos a la normativa eclesiástica.


                                                    Virgen de los Dolores por la Carrera del Darro, bajo la Alhambra

Una de las nuevas y primeras bandas de música de las que iban proliferado en Granada en los años ochenta acompañó ese año a la Virgen: la Agrupación Musical de Ntra. Sra. de la Estrella, de la cofradía de penitencia albaicinera de Jesús de la Pasión y María Santísima de la Estrella. Se había casi terminado la presencia de las bandas de música militares en las procesiones, sustituyéndolas las que se iban creando; la cofradía había llevado esos años la del Regimiento de Artillería y la de la Cruz Roja (en 1977). 

Coincidía la crisis de la cofradía con la que se produjo en la Federación con motivo de la supresión como festividad por el gobierno de la nación y la Junta de Andalucía del día de la Inmaculada Concepción. Hubo división en las hermandades al votarse la no salida de las mismas en la Semana Santa en señal de protesta. Finalmente, se llegó a un acuerdo y todas salieron en la Semana Santa de 1989, a excepción de la de los Gitanos y la de las Penas. 

La Cofradía de los Dolores estrenaría ese año de 1989 las varas de hermano mayor y de mayordomo, realizadas por los Hermanos Moreno, como habían hecho toda la orfebrería nueva de la cofradía de esos años.


Se estudia incorporar una imagen de Nazareno

La Cofradía cumplía ese año de 1989, el cincuentenario de su fundación y se planteó dar culto y procesionar una imagen de Cristo, como primer paso de la hermandad. En la iglesia de San Bernardo existe un Nazareno, meritoriamente tallado y estofado en su totalidad, que venía siendo atribuido al gran escultor granadino Pedro de Mena. Aunque la atribución es dudosa, sí sigue la técnica y el estilo de este gran maestro. Es muy posible que la atribución sea correcta, pues el escultor tenía estrechas relaciones con las monjas cistercienses de San Bernardo, porque tuvo dos hijas profesas en el monasterio. Pero también, las hijas practicaban el arte de la escultura y no es descabellado que la imagen pudiera ser de alguna de ellas.



La imagen a la que se conoce como Jesús de la Bondad, no era nueva en nuestra Semana Santa. En el año 1948, la Cofradía del Santo Vía Crucis la había procesionado, cubriendo su túnica tallada con la que esta hermandad posee de Jesús de la Amargura; la Cofradía de penitencia de Ntra. Sra. del Rosario, también lo había procesionado con el título de Jesús Nazareno de la Paciencia, como tercer paso en los años 1952 a 1959, con la intención, al parecer, de incorporarlos como titular. Después de esta imagen procesionaría a Jesús de las Tres Caídas, actualmente titular de dicha hermandad.

La Cofradía empezó a incluirla en sus cultos y función, pensando y lo en agregó como titular, y modificar los estatutos para ello. Aún lo tendrían de titular, cuando en 1996, la Cofradía tuvo que abandonar la iglesia de San Bernardo. Finalmente, por diversas dificultades, probablemente, porque, al no residir la hermandad en el monasterio cisterciense, las monjas no querrían dejarle la imagen. También, los gastos que en esos años suponían completar el paso de la Virgen y restaurar enseres, seguramente, no facilitarían la decisión de contar con un paso de Cristo.


Una de las jarras del paso de palio de M. Moreno

Algunos actos se hicieron con motivo de L Aniversario de la fundación de la cofradía, entre ellos una Exaltación Mariana, que se repetiría en 1990, un cartel conmemorativo, una revista y un concierto por la Agrupación Musical Virgen de la Estrella. También se instituiría el Pregón de la Cofradía, que sería pronunciado en los siguientes años, por personas como: Francisco Gómez Montalvo, es escolapio Enrique Iniesta...etc.

No hubo procesión extraordinaria, porque en aquella época eran raras estas celebraciones, tampoco contribuía la situación económica de las cofradías.

Dolores 1989

En la Cuaresma de 1990 la hermandad participa en el Vía Crucis de las cofradías del barrio, que partió de la iglesia de Santa Ana, para recorrer diversos templos albaicineros con la imagen del Nazareno de la Vera Cruz, que se venera en la iglesia de San Miguel Bajo. La comitiva visitó San Bernardo, sede de la cofradía y continuó hasta los del Alto Albaicín, como los de San Nicolás y El Salvador, para regresar a San Miguel.

Fue la Semana Santa de 1990 de tiempo lluvioso. En varios días se deslucieron las procesiones, entre ellos el Lunes Santo, en el que la cofradía, habiendo llegado a la tribuna de la Plaza del Carmen, tuvo que regresar por la Calle de Reyes Católicos a su templo, sin llegar a las puertas de la Catedral.

No obstante, la salida de la hermandad se retransmitió por Televisión Española, emitiendo la proeza de sacar el paso los costaleros, por vez primera, desde dentro del templo y de rodillas para salvar la altura de la puerta, habiéndose eliminado las ruedas suplementarias. LLevaba la comitiva dos bandas de música, la de cornetas y tambores del Cristo de la Lanzada, y como era habitual en esos años, la Agrupación Musical Virgen de la Estrella.

Se había decidido, dada la cortedad de las bambalinas del palio añadirle una crestería, que ese año de 1990 se ensayó con una de madera recubierta de terciopelo del color del palio (rosa-salmón). Algo va a variar este año el tocado de la Virgen en el que desaparece el peto clásico para ponerle uno de encajes, al estilo sevillano. También desaparece su mantilla para ataviarla con una toca en color dorado.


La Virgen de los Dolores en 1990 con sus bellas camareras de mantilla

La Virgen estos años con saya blanca bordad en oro, en 1991, estrena una nueva peana de orfebrería de los Hermanos Moreno Romera y el estandarte de las camareras. Pocas obras realizará a la Cofradía en adelante, este taller granadino, pues como la mayor parte de las cofradías en estos años habían descubierto los talleres de orfebrería de Sevilla, que al parecer, les resultaban más económicos y de diseños más variados. Y al siguiente año, también se encargan en Sevilla, a Orfebrería Andaluza, las 20 varas de mayordomos, que renovarán a las antiguas.

También, en el aspecto musical se variará de bandas de música, contratando a la municipal de Otura y el Maestro Francisco Higuero dedicará, en 1992, a la Virgen de los Dolores una sentida marcha procesional. Natural de la localidad cacereña de Valencia de Alcántara, D. Francisco Higuero (1933-2016) había desarrollado en Granada su profesión como director de bandas de música militares; también era profesor del Real Conservatorio de Música "Victoria Eugenia" de Granada.


En 1993, la Virgen estrena unos respiraderos repujados de orfebrería realizados también en Sevilla por el taller de Brihuega, abandonando la randa de encaje. Los respiraderos llevan una capilla frontal con la Virgen de las Angustias y doce medallones con las efigies de los Apóstoles. Y al siguiente año, el mismo artesano realizaría la candelería nueva y los faroles de la cruz de guía. 

En cincuenta y cuatros años de la existencia de la cofradía, la Virgen de los Dolores no se había procesionado con respiradero, ni de madera ni de metal. La singularidad del conjunto del paso de palio se reafirmaba en esos tiempos con unos respiraderos, tradicionalmente realizados con flor y plantas, y en los últimos dieciocho años, procesionó con una randa de encaje para aumentar la visibilidad de los costaleros. 

De todas formas, a mi juicio, sigue siendo un paso de palio con una personalidad indudable, y que ya, en esos años noventa empezaba a crear admiración por el indudable bien hacer de sus costaleros, que iban mandados por el capataz Antonio Rodríguez.

Las modificaciones del paso y del atuendo de la Virgen de los Dolores, vestida por Jesús Muros Ortega, en apenas dos décadas, habían producido el efecto de modificar sustancialmente la fisonomía tradicional de dicho paso de palio. También, el adorno floral, siempre en el color propio  -rosa asalmonado-, cada año era elegido con gusto exquisito, aunque de acuerdo con los cánones de la época.


1992. Por la Casa de Castril con mezcla de azucenas y clavel y rosas rosa salmón

La hermandad también realizó una peregrinación a la localidad de Serrato, al castillo de Ortegícar, para orar ante Nuestra Señora de los Dolores, titular primera que tuvo la cofradía y sobre la que se fundara la misma, que como se ha dicho, allí se venera. Era el principio de otras peregrinaciones marianas que realizó en este tiempo la cofradía (17).
  

Los horarios se veían más apretados desde la incorporación esos años al Lunes Santo de dos hermandades más: la del Stmo. Cristo de San Agustín y la del Cristo del Trabajo, por lo que la Real Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores tuvo, desde que se trasladó a la iglesia del Cister (San Bernardo), que adelantar sensiblemente su horario de salida, hacerlo a las seis de la tarde (recordemos que antiguamente lo realizaba sobre las 8 o 9 de la noche). Era, a mi juicio, un acierto poder contemplar la cofradía con la claridad solar y puesta de Sol por los bellos lugares por los que transcurre, donde la luz tiene un matiz especial.  


1994. Junto al Museo Arqueológico con respiradero de orfebrería. Foto. Fernando López

También, en 1994, la Virgen lucirá una nueva saya blanca, realizada por un señor jubilado de Córdoba aficionado a este arte, Diego González, que la bordó en hilo de oro; y en el proceso de renovar o restaurar enseres, ese año se restaurará la daga del pecho de la Virgen y el valioso corazón con las siete espadas de Navas Parejo, que luce en el techo de palio y que patrocinó la firma Hipercor. Al siguiente año (1995), Brihuega restaurará los ciriales del cortejo de la Virgen y remates de insignias. 

Asimismo, se estrenó, la nueva candelería y dos faroles de acompañamiento de la cruz de guía, realizado todo ello en Sevilla por José Brihuega, que junto con el simpecado, también bordado en Sevilla por García y Poó, con óvalo de la Inmaculada, pintado por Isabel Morcillo Esteban, hija del pintor Gabriel Morcillo y sobrina de Trinidad Morcillo, que tan magníficas obras de bordado dejó a nuestra Semana Santa. Fue costeado por una familia cofrade, representaron un año de avance en la presentación externa de la cofradía.


Simpecado de Garcia Poo e Isabel Morcillo.


1996. La cofradía en la iglesia de San Pedro, su cuarta sede canónica 

Desde 1994 corría la inquietud en la hermandad ante la posibilidad de verse, otra vez, sin sede: Se aseguraba que las monjas cistercienses (Las Bernardas) iban a vender el convento para acondicionarlo para instalar un hotel en él. Otra vez pendía la amenaza de tener que buscar nueva sede para la cofradía. 

El hecho ocurrió en 1996, cuando las monjas pidieron a la cofradía que dejaran el convento. La junta de gobierno, presidida por Antonio Martín Sánchez, barajaría distintas posibilidades, aunque el templo más cercano, justamente enfrente de San Bernardo, era la parroquial  de los Santos Pedro y Pablo, a cuya demarcación pertenecía el monasterio. Hicieron gestiones con el párroco, D. Enrique León, y éste decidió acoger a la cofradía y ser su consiliario.


1996, último año que salió de San Bernardo

El Lunes Santo de 1996 fue la última salida procesional desde dicho monasterio, para, al regreso quedarse en su nueva sede de San Pedro y San Pablo. También sería la última vez que iría cubierta con el antiguo palio de caídas cortas, bordadas en sedas y plata, que había llevado durante dieciséis años. 


Parecía que el cielo se unía a la tristeza que embargaba a la cofradía, pues descargaron los negros nubarrones que ennegrecían la tarde abundante agua, que acompañó a la Virgen hasta las puertas de la Catedral, donde se pensaba guarecer. No fue preciso, cesó en ese momento y la comitiva procesional siguió para entrar en su nueva iglesia.  

La Virgen estrenaba ese año la crestería del palio realizada en orfebrería, también, por el taller de Brihuega, suprimiéndose la provisional de terciopelo que hasta entonces había llevado. 

Con nueva sede en San Pedro, la cofradía permanecía en el mismo barrio, donde los últimos veinticinco años estábamos acostumbrados a admirar el discurrir de la hermandad. Nuestras retinas se habían impregnado de la belleza del entorno, por donde Nuestra Señora de los Dolores caminaba, cada Lunes Santo, junto al pretil del río Darro con sus nazarenos y sus camareras en el atardecer primaveral. Afortunadamente, no se ha perdido esta singular estampa de nuestra Semana Santa. 


   
En San Pedro se le cedió a la Virgen una capilla con altar neoclásico, la primera del lado de la Epístola, después del crucero. Allí podemos la hemos podido contemplar con su especial hermosura en los últimos veinte años, y allí continúa, y esperamos ya que por muchos. 

Ese año de 1996, estando ya en la iglesia de San Pedro, la hermandad renovó sus reglas, con fecha 20 de septiembre de 1996, para adaptarlas a las normas diocesanas.


1996 en su altar de San Pedro

Sería en la tarde del Lunes Santo de 1997, cuando por vez primera, saldría la Virgen de los Dolores por la magnífica portada renacentista de la iglesia mudéjar de San Pedro, realizada por Pedro de Orea en 1589. Esta estampa se repetirá hasta nuestros días, pero cada año se verá renovada por un matiz especial.

Contribuyó, en 1997, al matiz que decimos, la nueva fisonomía del paso con el estreno de un palio nuevo, aún sin bordar, con bambalinas más largas de fleco. El palio conservaba el mismo color de terciopelo rosa-salmón, color litúrgico de la Cuaresma y Viernes de Dolores, y lo remataba una crestería de orfebrería, que ya se había estrenado el año anterior.

1997. Primera salida de San Pedro y San Pablo

En junio de 1997, se procedió a celebrar el cabildo general de elecciones, siendo reelegido como hermano mayor, Antonio Martín Sánchez. También en octubre de ese año falleció el dermatólogo Juan Bertos, el último de los fundadores de la cofradía, que aún vivía, y que pertenecía al Tercio de Requetés "Isabel la Católica". Había sido jefe local de Sanidad del Ayuntamiento de Granada y padre de la profesora de arte de la Universidad, muy conocida en ámbitos cofrades, Pilar Bertos. 

En su capilla de San Pedro. Foto de la cofradía

La Semana Santa de 1998 se presentó fría y lluviosa en gran parte de sus días, cosa que obligó a muchas hermandades a quedarse en sus templos o tuvieron que regresar a ellos precipitadamente cubriendo las imágenes con plásticos, especialmente los últimos días de la celebración.

No ocurrió así el Lunes Santo en el que salieron las cinco cofradías día con gran asistencia de público en las calles. Clavel rosa y lilium del mismo color en las esquinas adornaban el paso de la Virgen, que estrenaba los ciriales del cortejo litúrgico realizados por el sevillano Brihuega, orfebre que en estos años trabajaba para la cofradía. 

La maestría de por sus costaleros, dirigidos por su capataz, Antonio Rodríguez, hacían andar al paso de palio a los acordes de las marchas de la banda de música de la Virgen del Mayor Dolor, dirigida por Antonio Linares.




La Cofradía en el nuevo milenio

Asentada la cofradía en la parroquial de San Pedro, allí iniciará el tercer mileno de la era cristiana en una celebración de la Semana Santa cada vez más pujante en todos sus aspectos, tanto de cultos como procesionales. El anquilosamiento del pasado se iba dejando atrás y las cofradías granadinas se iban renovando en personas jóvenes y enseres conforme sus medios económicos, siempre escasos, se lo permitían.

El año 2000 se convierte en año jubilar por la conmemoración de los veinte siglos del nacimiento de Jesús. Con este motivo se consigue una aspiración reiterada de las cofradías de hacer estación dentro de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana; varios intentos se habían desde principios de los años cuarenta sin fruto alguno. 

El nuevo arzobispo de Granada, D. Antonio Cañizares Llovera, se había mostrado receptivo a esta petición de las cofradías granadinas y anunció su consentimiento en el Pregón Oficial de la Semana Santa de ese año (pronunciado por Luis Sabador Medina), con gran satisfacción de los asistentes. Constituía, quizás, el más importante acercamiento de la autoridad eclesiástica a las cofradías desde hacía muchas décadas.


La Real Cofradía saliendo de la Catedral por la Puerta del Perdón de Diego de Siloé

Con buen tiempo primaveral transcurrió el Lunes Santo del año 2000, aunque no toda la semana transcurrió con bonanza y cinco cofradías no pudieron entrar en la Catedral, debido al mal tiempo. 

Con más camareras de mantilla (124) que nazarenos realizó la Virgen de los Dolores su entrada en la Catedral granadina acompañada del arzobispo D. Antonio Cañizares, para desde su cátedra pronunciar la oración del jubileo. Era el Lunes Santo día 17 de abril, cuando la cofradía ganó el jubileo en su primera estación de penitencia dentro de la Catedral. La Virgen llevaba su ya clásico exorno floral y entró en silencioso rachear de sus costaleros por la nave central al mando de Antonio Rodríguez Rodríguez, que ese año sería hermano mayor de la cofradía.

También estrenaría ese año el entrecalle del paso, que representa una custodia sustentada por dos ángeles de orfebrería, realizado por Brihuega. La hermandad decidió llevar en él como relicario unas hojas de olivo del Huerto de Getsemaní de Jerusalén. 



Foto de Fernando López
Al suprimirse la festividad litúrgica del Viernes de Dolores, la hermandad por estos años va a celebrar una función a la Virgen el 15 de septiembre, fiesta de los Dolores de la Virgen. En esa festividad la cofradía realiza una ofrenda floral con Salve y besamanos a su Sagrada Titular.

En junio de 2002 el anterior hermano mayor de la cofradía, Antonio Martín Sánchez, forma parte de la Real Federación de Cofradías de Granada como Vice-Presidente de las mismas, en el mandato de Gerardo Sabador Medina, al que sucederá en el año 2010 como Presidente de dicho organismo cofrade en el periodo 2010- 2014. Será el primero que aporte la hermandad a la Real Federación.

La cofradía estaba en estos años buscando un terciopelo nuevo para el paso de palio y en él comenzar a realizar los bordados. Dicho terciopelo, que había de ser el el tono de color personalísimo de la hermandad (un rosa-salmón) fue difícil de encontrar para satisfacer las exigencias de la cofradía; finalmente, fue encontrada la pieza fabricada en la ciudad francesa de Lión. 

En la Semana Santa de 2003 fue la última en la que Virgen llevó en antiguo palio provisional, pero fue un Lunes Santo con amenaza de lluvia que dejó encerradas a las cofradías del día, excepto a la de Ntra. Sra. de los Dolores, que se arriesgó a ponerse en la calle. Con esta decisión obtuvo su recompensa y Granada con ella, pues fue la única que contó con la presencia multitudinaria de los granadinos, deseosos de contemplarla por las calles de la ciudad, como única procesión de ese Lunes Santo. Quizás la conciencia de que llevaba un palio para desechar por el nuevo hizo que la junta de la cofradía decidiera arriesgarse. Acertó, pues no le cayó apenas gota alguna a pesar de los nubarrones. 


2003, último que salió el palio provisional. Foto de Guzmán Úbeda

Efectivamente, en la Semana Santa de 2004 la Virgen de los Dolores estrenó las caídas del palio nuevo, bordado por el taller sevillano de García y Poó, según diseño de Jesús Juan Gómez Torres, vocal de manifestaciones religiosas, y cuyo presupuesto rondó la cifrad de 63.000 euros.

Con tiempo espléndido la Virgen de los Dolores, lucía un bello adorno floral formado por capullos de rosa, traídos de Ecuador, en contraste, el tono verde de sus hojas que entre ellos se apreciaba, y que concordaban con el color del palio salmón, bordado en oro, todavía a falta de bordar el techo. Habían pasado los años de aquellas esquinas y jarras exuberantes de gladiolos para tapar las carencias de otros elementos artísticos de los pasos de palio. 


2004, sale de San Pedro frente a la Casa de Castril, estrenando las bambalinas bordadas. Foto de A. Guzmán Úbeda

En la ofrenda floral del 15 de septiembre de 2004 se bendijo una nueva saya para la Virgen, bordada en oro sobre tisú plateado por los talleres sevillanos de García y Poó, que se estrenaría en el Lunes Santo de 2005.

Los actos durante todo el curso cofrade eran numerosos, unos celebrados en la iglesia de San Pedro y otros en el Colegio de Abogados o en la casa de hermandad, en la calle de Santa Rita nº 4, cerca de Hipercor, inaugurada el 14 de noviembre de 2003. Pocos años más tarde se mudaría a otra casa de la calle Fray Luis de León, nº 8. 

Estos actos venían siendo: pregón de la cofradía, presentación de su cartel, primeras levantás, charlas en la casas de hermandad sobre diversos temas cofrades y culturales, belén, viajes, actuaciones del coro en las funciones ...etc., mantenían y mantienen a la cofradía con una actividad continuada y, especialmente, a su grupo joven. Asimismo ,ese año  de 2004 se le dedica a la Virgen la partitura "Dolores de San Pedro" por el compositor Juan Linares Quevedo.

También, en 2005, participó la hermandad en la Muestra Cofrade Munarco celebrada en enero en el recinto de la Reales Atarazanas de Sevilla con el envío de importantes enseres (caídas de palio, varal, jarras, nazareno con hábito, la saya negra, media luna, corazón de las espadas de Navas Parejo...etc.).

Nuevos aires se imprimieron en el tocado de la imagen; una pléyade de vestidores más jóvenes venía a sustituir a los maestros anteriores en el vestir de las Vírgenes; muchos años había sido vestida por Jesús Muros, que a su vez, le imprimió otro sello distinto al tradicional de décadas pasadas en que la Virgen aparecía con un tocado monjil, a imitación de aquella sublime Dolorosa con la que se fundó la Cofradía, propiedad de los Gómez de las Cortinas. Ahora, a partir de 2005, será Fernando González el que se encargue de ataviar a la imagen y le suprime la toca de malla para dejarle sólo el manto cubriendo su cabeza.


2006, se estrena el techo de palio bordado por García y Poó

Así salió en el año 2006 en el que lució la Virgen el palio completamente bordado su techo en cuyo centro se colocó rodeado de greca bordada a modo de gloria el corazón de las Espadas, que le regalara D. Ramón Contreras Pérez de Herrasti, que los dos años anteriores no había llevado por no estar bordado el techo del palio. También estrenó la saya blanca bordada por García y Poó sobre diseño de Jesús Juan Gómez.

Ese año, la Virgen de los Dolores había protagonizado un encuentro en Puerta Real con el Señor del Rescate, con el que desde el traslado de sede a San Bernardo no había coincidido en las calles granadinas. En tiempos pasados, Ella salía tras de Él, y la gente pensaba que era una sola cofradía en la que María, llena de dolor, seguía los pasos de su hijo cada Lunes Santo. La Virgen iba hacía la Catedral por la Calle Mesones y el Rescate, por Ganivet, seguía hacia la tribuna oficial de la Plaza de Carmen.


2006, Encuentro de la Virgen de los Dolores con el Señor del Rescate en la Puerta Real
En 2006 se cumplía el XXV aniversario de la formación del cuerpo de costaleros y se desarrollaron diversos actos con este motivo, como un concierto de marchas procesionales en el Centro Cívico del Barrio del Zaidín por la agrupación musical de la cofradía, la de cornetas y tambores de las Tres Caídas y la de música del Mayor Dolor; también hubo tertulias y otros actos conmemorativos.

Finalizada la función de la festividad de la Virgen de los Dolores del 15 de septiembre de 2006 la Virgen fue retirada de su capilla para proceder a un trabajo de conservación de su talla por el restaurador Francisco Marín Cruces, que concluyó en diciembre de ese año.


2006. Virgen de los Dolores ante la Capilla Real.

La Cofradía seguía manteniendo su programa de bordados a realce, que años anteriores había iniciado, realizando la contratación de éstos al taller de García y Poó. En 2007, será el guión, el que se contratará con García y Poó y la vara que lo sustenta al taller albaicinero de Manuel Martín. El guión, en las cofradías antiguas marchaba al comienzo de la procesión con naturaleza de paso (paso del estandarte), indicando el carácter penitencial de la hermandad, y símbolo oficial de la cofradía.



No obstante, la Cofradía, con buen criterio, conservará y procesionará, abriendo el cortejo penitencial el antiguo guión triangular, tan característico de esta hermandad, y con el que inició sus procesiones desde los años fundacionales. Así lo deberá seguir haciendo.

El Lunes Santo de ese año la Virgen salía de San Pedro aprovechando que había cesado la impertinente lluvia, pero cuando la comitiva procesional llegaba a la Plaza Nueva, volvió a insistir el fenómeno meteorológico y los nazarenos y mantillas se vieron obligados a refugiarse en la iglesia de Santa Ana. Igualmente, lo iba a hacer el paso de la Virgen, pero cuando estaba en el compás de la iglesia la lluvia cesó, reanudando su marcha la Cofradía hacia la carrera oficial y la Catedral. 

En el mundillo cofrade se suscitaba cierto debate sobre este asunto del comportamiento de las cofradías ante la presencia de tiempo lluvioso. Las razones de los pro y los contra en este tema no dejan de constituir una controversia, cuyas razones pueden avalar a los partidarios de suspender o continuar la estación. Ciertamente, que los cortejos procesionales se desbaratan con la presencia de la lluvia y sufren deterioro los enseres y pasos, pero también la principal obligación de las cofradías penitenciales es realizar su estación de penitencia. El equilibrio es difícil entre estas cuestiones y nunca se debería ser dogmáticos en la crítica de las decisiones que las juntas de gobierno adopten en este tema. 

Al finalizar el curso cofrade de 2007 la hermandad celebra cabildo de elecciones siendo reelegido el hermano mayor Antonio Rodríguez Rodríguez, que continuará los proyectos de bordados de la Cofradía, en esta ocasión para pasar a nuevo terciopelo los bordados del manto de la Virgen, realizados en los años sesenta del pasado siglo por las Esclavas del Santísimo. Como vice-hermana mayor, María Luisa Labella Medina, de familia muy ligada a la Cofradía desde hacía muchas décadas.

Será otra vez el Taller sevillano de García y Poó, el que lleve a efecto la labor con enriquecimiento del bordado del manto con nuevas aportaciones. 




La Virgen había cambiado desde los primeros años del nuevo milenio la composición de su exorno floral, para llevar exclusivamente rosas en todo su conjunto, y las colocadas en las jarras laterales, adoptaron sus bolas formas terminadas en pico. Todo ese exorno, realizado por la familia de floristas Iáñez, presentaba una singular belleza.

Por obras en la iglesia de San Pedro a finales de 2008 y principios de 2009, la hermandad tuvo que trasladar la imagen el día 20 de diciembre a la iglesia del convento de Santa Catalina de Zafra, de monjas dominicas. Finalizadas las obras de reparación la Virgen de los Dolores volvió a su capilla de San Pedro el día 15 de febrero de 2009, donde pudo celebrar los cultos de Cuaresma y su estación de penitencia de ese año, desde su sede de San Pedro.


Dolores 2009 Carrera del Darro ante la casa del Cadí. Foto Manuel Lirola


El Sábado Santo de 2009 celebró la Semana Santa granadina la Passio Granatensis, procesión conmemorativa del centenario de Santo Entierro Antológico, que se inició en 1909, génesis de nuestra actual Semana Santa. En él participaron todos los pasos de Cristo de nuestra Semana Mayor, por lo que la Cofradía de los Dolores al carecer de este tipo de paso no participó.


Entre los numerosos actos cuaresmales de 2010 de la Cofradía, estuvo la presentación del Cartel del Lunes Santo, que ese año consistió en una pintura al óleo del pintor inglés afincado desde los años sesenta en Granada, Alan Dorián Clark, gran amante de nuestra Semana Santa, cofrade y al que podríamos titularle como pintor de las cofradías granadinas. Él sabe plasmar con su pincel los momentos más populares de nuestros pasos dentro de los paisajes urbanos, tan singulares, que ofrece nuestra Granada Eterna. 

En este caso, será la universal Carrera del Darro, cuando al atardecer baja Ntra. Sra. de los Dolores desde su sede de San Pedro, entre el río Darro y los conventos, casas palaciegas de los siglos XVI, XVII y XVIII, y alguna morisca, como ,a del Cadí o los baños nazaríes, que jalonan esta vía, bajo la sombra de la Alhambra; mientras, Nuestra Señora, es seguida por un coro de querubines florales, que descargan sobre Ella, unas nubes de pétalos rosas y luces divinas, cuando pasa junto a los restos del Puente de los Tableros, arco de triunfo que abre sus fauces para que pase la Virgen, y testigo silente del antiguo esplendor de la ciudad.



Una lluvia intermitente se presentó el Lunes Santo, después de un espléndido Domingo de Ramos, la hermandad zaidinera de Jesús del Trabajo tuvo que finalizar su estación en la Catedral; la del Rescate tuvo que regresar a la Magdalena; la del Cristo de San Agustín, suspendió su estación penitencial, y la de la Oración en el Huerto, entre chaparrones, completó su recorrido. También lo realizó completo la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores. Ninguno de los años de su historia la cofradía se había quedado en su templo los diversos Lunes Santos.



En el otoño de ese año 2010, la Agrupación Musical Virgen del Mayor Dolor que había acompañado desde 1998 a la hermandad, cada Lunes Santo, y en otros actos, firma a través de su director, Antonio Linares Gutiérrez, con el hermano mayor, Antonio Rodríguez, un contrato de fecha 15 de octubre por el que dicha agrupación se una a la Cofradía con el nombre de Banda de Música de Ntra. Sra. de los Dolores, con lo que a partir de entonces la cofradía contará con banda de música propia.

Ya cerca de Navidad, el 8 de diciembre, el coro de la Cofradía participará en el II Certamen de Coros Rocieros "De Granada a la Marisma", celebrado en el Teatro Isabel La Católica, cuya recaudación iría a ayudar a los gastos de restauración de la Iglesia de San Pedro, sede de la hermandad. La banda fue presentada con motivo del Cincuenta Aniversario de la hechura de la Titular, que realizara Aurelio López Azaustre en 1961. 



En este aniversario diversos actos se programaron, entre ellos, una Exaltación a la Virgen de los Dolores, pronunciada por José Luis Ramírez Domenech (periodista y hermano mayor de la Cofradía de la Virgen de la Alhambra, celebrada ante la Virgen de los Dolores colocada en el tabernáculo o altar mayor de San Pedro, donde normalmente se venera al Santo Cristo de las Ánimas. Se había compuesto en honor a la Virgen la marcha "Reina y Señora del Darro" de Luis C. Martín Martín Consuegra.

Nuevos actos se habían incorporado a las actividades de la cofradía en los últimos años, como hermanamientos con otras advocaciones de "Dolores" (Maracena o Marchena); concurso de fotografía joven de presentación a la Virgen de los niños de la hermandad el día de la Candelaria, tertúlias...etc.


Manto de capilla con motivos muy parecidos a los bordados del palio antiguo
La Semana Santa de 2011 su carrera oficial hasta la Catedral discurrió por un nuevo itinerario ya que la Tribuna Oficial, después del corto experimento realizado en 1960-1961, hacía cincuenta años, vuelve a instalarse en la Calle de Ángel Ganivet, evitando los inconvenientes de pasar por la calle de Navas y Plaza del Carmen. De la tribuna se irá por la Calle de Mesones hasta la Catedral.  

Llegado el mes de mayo, el acto culminante de la celebración del aniversario fue la salida extraordinaria de la Virgen en su paso de palio el día 29 de mayo para llevarla a la Catedral a presidir la Eucaristía de ese domingo. Por la tarde a las ocho de la tarde la procesión de regreso a su templo de San Pedro y San Pablo. La Virgen para esta ocasión, en la que lucía la saya blanca, también de forma excepcional se cambió el adorno floral para estar formado por rosas blancas con un leve matiz rosado.


La Virgen de los Dolores ante Santa Ana el Domingo de su procesión extraordinaria a la Catedral del L Aniversario de la imagen. Foto detalle de Fernando López

El día 27 de julio de 2011, la Cofradía celebró cabildo de elecciones, resultando elegido hermano mayor, Juan Oliver Martínez. Es un antiguo hermano que ingresó en la cofradía en 1942 y había sido tesorero de la misma bastantes años. El anterior hermano mayor, Antonio Rodríguez, ostentará el cargo de vice-hermano mayor. También, en 2010, había sido elegido Presidente de la Real Federación de Cofradía Antonio Martín Sánchez, que fue hermano mayor de la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores y primer miembro de esta hermandad en ostentar dicho cargo. 


Dolores 2012. Foto José Velasco

También se realizó una visita a la sede de la Cofradía, la Hermandad Servita de Ntra. Sra. de los Dolores de Arjona. Muy ligada esta hermandad jiennense a los inicios de la cofradía granadina (recordemos que la Virgen de los Dolores de esta localidad se bendijo en la iglesia de la Magdalena a instancias de uno de los fundadores, D. Ramón Contreras Pérez de Herrasti, que regaló el corazón de las espadas, destinado, en principio, a la Virgen de Arjona).





Hacía varios años que en la celebración de difuntos de la hermandad la Virgen se venía vistiendo de luto. Este año de 2012, la Virgen enlutada llevó una saya negra bordada en hilo de oro de finales del siglo XIX, una bella cruz pectoral y un collar de perlas con camafeo.

Ese año, el Colegio Oficial de Titulados Mercantiles y Empresariales de Granada es nombrado hermano mayor honorario de la Real Cofradía, y este organismo, a través de su miembro D. Federico Fernández-Crehuet Navajas, impuso a la Virgen en el acto de ofrenda floral la medalla de dicha institución.

Muy fructífera fue la campaña de recogida de alimentos no perecederos llevada a efecto por el activo grupo joven de la Real Cofradía en el Parque del Genil y la colaboración con Cáritas de la parroquia de San Pedro, como se venía haciendo desde años anteriores. Este grupo juvenil venía siendo muy participativo en diversos actos de la cofradía (coro, preparación de enseres, montaje de cultos, visitas cofrades y culturales...etc), y verdadero futuro de continuidad y esplendor de la corporación.

La Magna Mariana de 2013

Una Semana Santa, la de 2013, protagonizada por la lluvia en los días primeros de la celebración. El Lunes Santo de este año fue el primero de la historia de la Real Hermandad de la Virgen de los Dolores, que no pudo realizar su recorrido penitencial; era la única cofradía granadina que siempre había realizado su estación de penitencia, incluso con condiciones de meteorológicas adversas. 

Después de esperar cierto tiempo para ver si las condiciones meteorológicas mejoraban, la hermandad inició su salida y puso todo su comitiva en la calle de la Acera del Darro, incluso el paso de palio, pero al llegar la cruz de guía a Plaza Nueva comenzó a llover fuertemente, decidiendo la junta de gobierno regresar a la iglesia de San Pedro, donde el consiliario, D. Enrique León rezó con los hermanos una preces a la imagen y se abrieron las puertas del templo para que el público pudiera contemplar a la Virgen.

Pero Ntra. Sra. de los Dolores volvería en el mes de mayo de ese año a las calles de Granada para participar en la procesión Magna Mariana el sábado, día 18 de mayo de 2013.


En noviembre de 2012, el cabildo extraordinario de la Real Cofradía aprobó por unanimidad participar con la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores en la procesión Magna Mariana, que se celebraría en mayo de 2013, con todas las imágenes de la Virgen titulares de nuestras cofradías y algunas de la provincia.




Dicha procesión constituía una peregrinación a la Basílica de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Granada y de su Archidiócesis, con motivo de la conmemoración del centenario de su coronación canónica. Con ello, nuestras cofradías rendían devoto tributo ante la imagen de nuestra patrona, colocada en sus andas en la puerta de su basílica, para conmemorar dicho centenario.

Los pasos de palio de nuestras cofradías salieron de sus templos por la mañana temprano, con una temperatura que rozaba los 5º, organizándose por comitivas según los barrios de la ciudad donde se ubicaban sus sedes canónicas. Lógicamente, Ntra. Sra. de los Dolores formó parte de la comitiva de Dolorosas del Alto y Bajo Albaicín (Aurora, Estrella, Concepción, Sacromonte, Reyes, Maravillas, Esperanza), llegando a la catedral sobre las diez y media de la mañana. Donde todos los pasos quedaron expuestos para la visita del público.

Por la tarde, tras de un fuerte aguacero, se organizó la magna procesión a la 5:30 de la tarde partiendo cada paso según la antigüedad de su hermandad. Nuestra Señora de los Dolores marchó  con una comitiva de diez parejas de hermanos con cirio, vistiendo la saya blanca bordada en oro y un especial tocado, que le realizara Fernando González. 

2013. Magna Mariana. Ntra. Sra. de los Dolores ante la Puerta del Perdón de la Catedral.


Conservaba, aunque dándole un matiz actual, la idiosincrasia de su estilo con un rostrillo corto y elegante, que dejaba apreciar el cuello y, levemente, el pelo de la imagen. El collar corto con una turquesa y un peto granadino de gasa bordada en oro realzaban la belleza de la Virgen.

Como en las ocasiones extraordinarias, el paso iba con flores distintas de las habituales: una flor parecida a la azucena blanca con tonos verdosos cubría las jarras y esquinas; el friso elegantemente simplificado con grupos de rosas blancas, que no olvidaban unas pinceladas rosáceas en recuerdo del color tradicional de su flor. Llevaba unos nuevos candelabros de cola realizados en el Albaicín por el orfebre granadino Manuel Martín.

Pese a la llovizna, que de forma intermitente trató de deslucir esta magna jornada, la Virgen llegó a la Basílica de las Angustias y regresó a su templo de San Pedro, esta vez, acompañada de su magnífica banda de música de Ntra. Sra. de los Dolores.

Los últimos años de esplendor. El 75 Aniversario

La Semana Santa de 2014 sorprendió a los granadinos con su especial bonanza en el tiempo, compensando con ello los sinsabores que habían deparado en este aspecto las Semana Santas de los años anteriores.

También se había modificado, para mejorarlo, el itinerario oficial, incluyendo en él la calle de la Alhóndiga, más amplia y cómoda para el andar costalero que la de Mesones, a la que había sustituido. La incorporación de Alhóndiga permitía ampliar con nuevos palcos y sillas la carrera oficial, además de proporcionar una mayor amplitud para contemplar los pasos y sus comitivas nazarenas. 



Espléndida también fue la salida procesional de la Cofradía el Lunes Santo de 2014, en que, tras el paréntesis de la Magna Mariana, la Virgen volvió a lucir sus flores tradicionales rosas-salmón, aunque en el friso se intercalaron con otras más claras, y los nuevos candelabros de cola, apenas apreciados en la Semana Santa de 2013.

También, ese año 2014, se va a renovar la junta de gobierno de la Real Cofradía a cuyo frente elige, por vez primera en su historia, a una mujer para regirla  como hermana mayor: María del Carmen Gervilla Navarro, procedente de una familia de las que con tanto tesón han formado esta hermandad y cofrade desde niña. María del Carmen es psicóloga de profesión, y desempeñó diversos cargos en las juntas de gobierno anteriores.

En esta nueva junta seguirá de vice-hermano mayor Antonio Rodríguez. De secretario, Jerónimo González Carrillo; vice-secretaria, Mª Luisa Rodríguez Vázquez; tesorero, Javier Cubero Gonsalvez; vice-tesorera, Nancy Fernández Martínez;  consejero económico, Jose Miguel Gervilla Magín. Siendo vocales: de formación, Jorge Manuel Rodríguez Rodríguez; albacea, Calixto Martín Alonso; vice-albacea, Serafín Gervilla Magín; vocal de cultos; Jerónimo González Carrillo; de manifestaciones religiosas, Jesús Lizana Moyano; de caridad y relaciones fraternas, Carmen Alonso Moya; de protocolo, Francisco Fajardo Contreras y Antonio Martín Sánchez; de juventud, Rocío Rodríguez Almendros; de camareras, Amalia Ruiz Tristán y Verónica Ruiz Rodríguez; de costaleros, Francisco Gervilla Magín y Rafael Torres; de casa de hermandad, Juan Pulido Muñoz.

La Semana Santa de 2015, fue una semana de un esplendor desconocido en la que se aunaron el buen tiempo, casi tórrido para esas fechas. Granada se volcó materialmente en sus calles y las procesiones lucieron, más que nunca, brillantes cortejos y valiosas insignias y pasos.

Pero, además, una nueva efeméride se cumplía este año de 2014-1915: el 75 Aniversario de la fundación de la Cofradía en aquella capillita del Palacio de los Tellos, en la inmediaciones del Paseo del Violón, donde los requetés dieron su voto a la Virgen de fundar una cofradía en su honor, que se materializó en 1939.

Bajo el lema "Mater Dolorosa, fons amoris" ( Madre Dolorosa, fuente de amor) se programan los actos de este aniversario, entre ellos, una función de apertura el día 13 de diciembre de 2014, celebrada por el arzobispo, Monseñor, D. Javier Martínez, y cerrando la conmemoración, una procesión extraordinaria con la Virgen para cerrar los actos conmemorativos, llegado el otoño de 2015.
2015. Salida 75 Aniversario

Otra vez la hermandad va a mostrar a la Virgen con su singular belleza en esta procesión extraordinaria y en un concepto estético inusual, como ya nos acostumbra cuando sale para celebrar una conmemoración. 

La Virgen irá sin palio, con diversa flor blanca y de calores pastel, así como, candelabros de guardabrisas de orfebrería en cada esquina del paso. Una bella greca bordada en oro y sedas con elementos vegetales, que hará de respiradero de sus costaleros y dos faroles de orfebrería a ambos de la Virgen sostenidos por querubines. Ésta llevará un rostrillo, semejante al estilo Aguas, formando venda en la frente y cogido en las sienes. Asimismo, llevó un peto triangular granadino con labores en hilo de oro y de plata, sobre el que pendían diversas joyas. Un rosario de nácar y plata pendía de sus manos aferradas a los tres clavos de plata.


La Virgen de los Dolores, delante de su Hijo, el Señor del Rescate

Llegó a su antigua sede de la iglesia de la Magdalena, donde permaneció en un altar portátil en el lado del Evangelio. Era la primera vez que la visitara después de aquellos cultos que se celebraban en dicho templo, conjuntamente con los del Señor del Rescate.

Luego, de regreso, pasó por el convento de San Antón, segunda sede de la hermandad y se dirigió a San Pedro, para finalizar la procesión, por Puerta Real y San Matías, hacia Plaza Nueva. Sólo quedaría una función de cierre de la conmemoración el día 12 de diciembre, fecha de su fundación.


En la Magdalena 2015

Veinte años llevaba la cofradía en la iglesia de San Pedro, sede en la que parece consolidada, cuando, como cada año, vuelve a cumplir el rito penitencial de su salida del Lunes Santo de 2016.

Poco a poco, tras unos leves intentos de darle a la Virgen unos tonos de flor mezclados con las rosas rosadas-salmón de su ancestral adorno, en 2016, la belleza de la combinación floral con la que salió la Virgen el Lunes Santo de ese año, nos llevó a pensar, que se estaba experimentando una evolución sensacional en una mezcla de rosas lilas, blancas de pitiminí y rosas salmón, hasta darle un punto de belleza, que nunca se había alcanzado.  Una empresa de la ciudad de Córdoba estaba en este tiempo realizando el exorno floral. 



El Lunes Santo de 2016 la Virgen llevó crespón de luto en un varal por el fallecimiento de D. Enrique León, tantos años consiliario de esta hermandad y de otras de la parroquia de San Pedro a las que prestó siempre su apoyo más sincero. Le sustituirán D. Manuel García Gálvez y Antonio Castillo. 

La Cofradía, como uno de los últimos actos del curso cofrade de 2016 celebra el recuerdo de sus hermanos difuntos a principios de noviembre, con la Eucaristía por sus almas, para lo que como muchas de nuestras hermandades, muestra su pesar, orando ante la Virgen vestida de luto en su capilla (18).


2016. Luto por los hermanos difuntos

La Cofradía, a fecha actual, se encuentra en uno de los momentos de más relevancia de su historia, habiendo conseguido, pese a las dificultades, incrementar su nómina de hermanos en la última década, hasta rondar la cifra de los 700, entre ellos gran cantidad de jóvenes, duplicando los cofrades que la formaban en los años de su fundación, en los que la Semana Santa de Granada gozaba de un renacido esplendor tras los años luctuosos de la Guerra Civil.

Un futuro muy prometedor se presenta en los años venideros, siempre que el cáncer de la discordia, que tanto ha mermado a muchas de nuestras cofradías, no prenda en esta corporación nazarena, que ha sabido adaptarse a las variaciones de los tiempos, conservando su especial idiosincrasia.  

2016. Siempre junto a Ella

Hermanos Mayores

1939- 1944     Manuel Rubio Moscoso
        ¿              Joaquín Dávila Valverde
1955        ?      Alfonso Márquez Benavides
 ¿       1959     José Contreras González-Anleo       
1959- 1983     Antonio González Ortiz
1983- 1988    José Aróstegui Frías                  
1989- 1993     Pedro Gómez Sierra 
                       (Delegado Arzobispal) 
1993 - 2000    Antonio Martín Sánchez
2000 - 2012    Antonio Rodríguez Rodríguez
2012-  2014    Juan Oliver Martínez 
2014-            María del Carmen Gervilla Navarro   

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1. DE LA CHICA BENAVIDES, Antonio, Gazetilla Curiosa o Semanero Granadino, papel 24.  
2. HURTADO DE MENDOZA, Francisco, Fundación y Chronica de la Sagrada Congregación de San Phelipe Neri de la ciudad de Granada". GALLEGO Y BURÍN, Antonio, "José de Mora", apéndice XV.
3. Periodico "Ideal" de 10 de abril de 1941.
4. Ibídem de 4 de abril de 1941.
5. Ibídem de 29 de marzo de 1942.
6. Ibídem de 18 de enero de 1947.
7. Ibídem de 8 de abril de 1952.
8. Ibídem de 31 de marzo de 1953.
9. Diario Patria de 27 de marzo de 1956.
10.PADIAL BAILÓN, Antonio, La Semana Santa de Granada a través de la Federación de Cofradías, pág. 232. Granada. 2002.
11.Ibídem de 12 de abril de 1960.
12.Ibídem de 24 de marzo y 6 de abril de 1971.
13. Acta de Federación de 7 de marzo de 1975.
14. Notas del autor.
15. PADIAL BAILÓN, Antonio, opus cit. pág. 307.
16. "Ideal" de 31 de marzo de 1989.
17. Revista "Gólgota 94´",
18. Varias revistas, prensa de la época y notas del autor.



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