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sábado, 24 de febrero de 2018


IMPERIAL Y VENERABLE HERMANDAD DEL APÓSTOL SAN MATÍAS E ILUSTRE Y FERVOROSA COFRADÍA DE PENITENCIA DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA PACIENCIA Y MARÍA SANTÍSIMA DE LAS PENAS

MIÉRCOLES SANTO

PACIENCIA Y PENAS







Antonio Padial Bailón

Otra hermandad del Barrio del Realejo que nace en su zona más próxima al centro de la ciudad, en la Imperial Iglesia del Apóstol San Matías. En el límite del Realejo, algunos escritores y los antiguos vecinos le daban la entidad de Barrio de San Matías.

La primitiva iglesia parroquial no se fundó en el lugar que hoy ocupa, sino que se utiliza una pequeña mezquita que estaba situada en la Calle de Navas, en la casa que ocupa el actual nº 19, la llamada Jima Abraen o Ibrahín. El cambio de situación de la iglesia parroquial se producirá en 1926 con la visita a Granada del Emperador Carlos V, en su viaje de bodas con su esposa y prima, la Emperatriz Isabel de Portugal. El año anterior había vencido a  Francisco I, rey de los franceses en la Batalla de Pavía (Italia), precisamente el día de la festividad del Apóstol San Matías, el 24 de febrero (El Concilio Vaticano II, la cambió al 14 de mayo). Ya el Emperador profesaba, también, gran devoción al Santo por haber nacido, asimismo, el día 24 de febrero. 




Agradecido el Emperador, en su visita a Granada mandó construir nuevo templo más espacioso en el lugar que hoy ocupa, y de ahí su título de Imperial. En su demarcación y situado en la misma calle, se encontraba el convento de San Francisco "Casa Grande", donde tenían su sede, al menos, quince cofradías y del que aún se conservan los dos claustros.


Portada lateral del estilo de Siloé. 1535

El templo con un magnífico retablo realizado en 1749-1750 por Blas Moreno, por 10.000 reales (costeado en sus 2/3 partes por la feligresía) (1), en sustitución del antiguo renacentista que realizaran en 1543-1555 Esteban Sánchez y Pedro Luis Machuca. En él, entre otras obras de arte se encuentran las imágenes de Santa Teresa y San Juan de Dios de José Risueño.

Y algo que conoce poca gente: sobre la sacristía está el aposento donde reposan los restos incorruptos del anacoreta Cura  Santo de San Matías, el Venerable Francisco Velasco (1577-1622), que gozó de gran veneración en la Granada del siglo XVII. Primeramente su cuerpo se enterró bajo el altar de la Virgen de la Misericordia.



También la Virgen de la Misericordia gozó de gran devoción en otros tiempos y a la que está dedicada la capilla tercera de la izquierda del templo con un bello retablo barroco. Imagen del siglo XVI, probablemente de Pablo de Rojas, rehecha en el XVIII.




Virgen de la Misericordia 

Antecedentes de la cofradía de penitencia

En cuanto a la advocación de la Paciencia, existen en Granada antecedentes que se remontan al siglo XVI en la Cofradía de los Negros y Mulatos de Granada con el título de "Paciencia de Ntro. Señor Jesucristo y Ntra. Sra. de la Encarnación", con sede en el monasterio de la Encarnación, antigua parroquial de los Santos Justo y Pastor. Pero la imagen de Jesús de la Paciencia los puede tener, a mi juicio en la Cofradía de la Pasión de Jesucristo del Convento de la Santísima Trinidad de Trinitarios Calzados. 




La Cofradía de la Pasión procesionaba y daba culto a varios pasos de la Pasión del Salvador, pues según Enríquez de Jorquera,  era una "Cofradía de gran devoción, donde sacan todos los pasos de nuestra humana redención" y que salía a últimas horas de la madrugada del Viernes Santo. Entre dichos pasos estaba el del Señor de la Columna o Paso de la Flagelación. Meditando este tema llegué a la conclusión de que la imagen de Jesús de la Paciencia puede ser la del Jesús de la Columna de aquella antigua cofradía. 

Varias razones me llevaron a esta tesis:

1ª. Que examinadas las distintas imágenes antiguas de Cristo en la Columna que hay en Granada: 

a) Una de ellas está en San Ildefonso y pertenecería a la Cofradía de la Sangre de Cristo con sede en el colateral Convento de la Merced Calzada, del que la iglesia de San Ildefonso fue la receptora de muchas sus imágenes, cuando fue exclaustrado en 1835. Dicha cofradía salía el Viernes Santo. 

b) Otra antigua cofradía de penitencia que procesionaba el paso de la Flagelación era la Humildad de Nuestro Señor Jesucristo, del convento de Mínimos de la Victoria (Calle San Juan de los Reyes), con una imagen del Señor de la Columna, que hoy sabemos que la realizó en 1627 el escultor granadino Antonio Gómez, para la Cofradía de la Humildad de Nuestra Señora (2). Esta cofradía sería filial de la Humildad de Ntro. Señor Jesucristo. 

c) La del Señor de la Columna de San Cecilio, atribuida a Alonso de Mena, que procedía del Convento de Belén (Calle Molinos), de Mercedarios Descalzos, que, probablemente, fuera realizada para alguna cofradía de ese convento, quizá la de Ntra. Sra. de las Agonías.

d) La del Cristo del Perdón de San Miguel, hoy en San José, atribuida a Diego de Siloé, que le da culto la hermandad de su título.

e) Hay otro Cristo de la Columna que ha estado siempre en la Catedral y allí sigue hoy en la Capilla de Santa Lucía.

f) Por último, el que hoy está con San Pedro arrodillado en la iglesia de San Jerónimo, y que perteneció a la de Santa Paula.

Todas estas imágenes relacionadas las tenemos localizadas por su pertenencia a una cofradía, templo o convento, y, solamente, no conocemos la procedencia del Señor titulado hoy de la Paciencia, ni, tampoco, cuál era la que Cristo de la Columna que procesionaba la Cofradía de la Pasión de Ntro. Señor Jesucristo del Convento de la Santísima Trinidad. 

2ª De la imagen sólo conocemos que es propiedad de la Diputación Provincial, y el Estado recibió el convento de la Trinidad, que destinó a oficinas provinciales de Hacienda. No creo que sea ilógico ponderar que algunas de las imágenes de este convento pasasen a organismos públicos, como la Diputación, que de hecho posee varias imágenes, entre ellas este Señor de la Columna (Paciencia), del que nos queda la incógnita de su procedencia, y que fue enviado a la capilla del Hospital de San Lázaro, también de la Diputación, y luego, al de San Juan de Dios.

3ª Porque el autor de la imagen, Pablo de Rojas, estuvo trabajando para la Hermandad de la Pasión, con la que contrató (hay documento de ello) la imagen del Nazareno , también de esta Hermandad de la Pasión, y no es de extrañar que le hiciera otras, como esta de la Columna.

De las hipótesis que se puede barajar para entender la procedencia de esta imagen, que termina en poder de la Diputación, la expuesta es la que me parece más idónea y posible.

No hay, por el contrario, antecedentes en nuestra ciudad de la advocación de Ntra. Sra. de las Penas, aunque sí es abundante este título para imágenes y cofradías relativas a Cristo, de las que hubo, al menos, cuatro o cinco hermandades: la del Santo Cristo de la Penas y Ntra. Sra. de la Paz, en la iglesia de Santo Domingo; del Niño Jesús de las Penas, en el convento de San Francisco "Casa Grande"; de la del Cristo de las Penas del Convento del Carmen, de finales del siglo XVI o principios del XVII, y la de Jesús de las Penas y Ntra. Sra. del Refugio, ésta más reciente, en la iglesia de los Santos Justo y Pastor. También, hay una imagen del siglo XVI en la Catedral con el título de Cristo de las Penas, que probablemente tuviera hermandad.


Cristo de las Penas de San Matías. Calcografía de 1786. G. Manuel de Ribera. Museo Casa de los Tiros

Luego estuvo, y aún está, en la iglesia de San Matías la imagen del Santo Cristo de las Penas, con hermandad que todavía existía a finales del Siglo XVIII o principios del XIX. Pero no se sabe si esta hermandad es la misma que la citada antes con sede en Santo Domingo, pues tuvo unos pleitos con la comunidad dominica por querer trasladarse a otra sede, que parece, según los documentos consultados, que le harían imposible su estancia en el convento de Santa Cruz la Real, pudiendo haberse trasladado a la iglesia de San Matías, cercana a la de Santo Domingo.  

De los Crucificados que hoy se encuentran en la iglesia de San Matías, alguno de los dos pudo pertenecer como titular a la Cofradía del Cristo de la Penas de esta iglesia.



              Crucificados de San Matías


Luego hubo numerosas imágenes y cofradías con el título de Humildad y Paciencia, que seria extenso de exponer, alejándonos del propósito de esta trabajo.



FUNDACIÓN DE LA HERMANDAD DE PENITENCIA DE JESÚS DE LA PACIENCIA




Esta Cofradía de penitencia fue fundada en 1959, cuando ya había empezado la crisis de cofradías de penitencia, que duró unos veinte años, aunque la inercia de anteriores esplendores hizo que se fundara una cofradía más. Fue la última hermandad que se fundó en la que llamamos segunda oleada fundacional, desde la terminación de la Guerra Civil, hasta finales de los años cincuenta del pasado siglo; inmediatamente anterior a ella se habían fundado en 1953 las hermandades del Cristo de la Buena Muerte, Ferroviarios y la de Jesús de las Penas y Ntra. Sra. del Refugio Estudiantes, aunque ésta tuvo un pronto final por circunstancias ya expuestas en otros trabajos (3).

Un grupo de personas procedentes, algunas de ellas, de cofradías de la iglesia de Santo Domingo decidieron fundar esta Hermandad. Fueron sus fundadores los señores: Luis García-Alix, Francisco Gómez Montalvo, Serafín López Cuervo, Varón Sierra, Martín Valle, Tamayo Cabrera , Herrero Chico, Ávila Correal, Prieto Castro, Elías Priego, Vergara Reyes, Enrique Garrido del Castillo, Pelsmaeker Casinello, Galdó Muñoz, Villarejo Cruz, Calero Quesada, Antonio Taboada, Eduardo Ortega Ruiz, Martín Espinosa, Casares Anías, Garnica Martín y Rafael Herrero Chico. 

En una primera junta, celebrada el día 20 de noviembre de 1959, se eligieron como hermano mayor a Luis García-Alix Fernández; vice-hermano mayor a Serafín López-Cuervo Arroyo; celador mayor a Francisco Gómez Montalvo; secretario, Francisco Tamayo Cabrera y trece vocales, entre ellos, gran parte de los enumerados antes como fundadores.

Pocos años estuvo el Sr. García-Alix de hermano mayor, pues en 1961 fue sustituido por el hasta ese momento vice-hermano mayor, D. Serafín López-Cuervo, que procedía de la Hermandad de Ntra. Sra. del Rosario en sus Misterios Dolorosos, de la que había sido hermano mayor poco tiempo antes, y como celador mayor a D. Francisco Gómez Montalvo.

Redactaron sus estatutos y fueron aprobados por el Arzobispo D. Rafael García y García de Castro el día 14 de septiembre de 1959, festividad de la Exaltación de la Cruz, con el título de Cofradía de Jesús de la Paciencia y María Santísima de las Penas. 
   
La Virgen. La primera actividad que aborda la junta de gobierno con miras a la Semana Santa de 1960 es obtener una imagen mariana a la que dar culto y procesionar y deciden realizar una nueva Dolorosa contratando su hechura con el imaginero granadino José Jiménez Mesa, profesor de Bellas Artes. La idea de algunos directivos de la hermandad era que realizara una imagen según los patrones de la reconocida Escuela Granadina, sugiriendo al artista que se inspirara en un busto de una Dolorosa que se veneraba en una repisa del altar mayor del convento de Santa Catalina de Zafra, obra ésta calificada por Gallego y Burín, como de las más bellas de José de Mora, de la que, parece ser, que se sacó una mascarilla. 




La imagen estaba finalizada para su aprobación por la Comisión de Arte Sacro, que la aceptó mediante un informe positivo de 6 de abril de 1960, procediéndose a su bendición el Domingo de Ramos, día 10 de abril de ese año, a las doce de la mañana en la iglesia sede de San Matías y por el párroco D. Julio Aneas Martín, que había acogido a la hermandad con sumo agrado y fue su primer consiliario. Asistieron al acto el presidente de la Federación de Cofradías, D. Eladio Lapresa Molina y el secretario, D. Narciso de la Fuente; también, el afamado pintor, D. Gabriel Morcillo Raya y su hermana, Dª. Trinidad Morcillo, relevante por sus diseños y bordados, ambos profesores de la Escuela de Bellas Artes (5).

La gran presea con la que fue coronada la imagen fue realizada por el orfebre Moreno Grados e hijos, con taller en la Cuesta de Gomérez y es con la que actualmente procesiona.

Un gran esfuerzo realizó la nueva hermandad para salir el Miércoles Santo, día 13 de abril en estación de penitencia, unos días más tarde a la bendición de la Virgen. La imagen salió en unas sencillas parihuelas con faldones de tisú de color amarillo-oro, con una sencilla toca y una saya bordada del siglo XVIII que se guarda en el Museo de Bellas Artes (según se manifestaba en el periódico Ideal), rodeada de flores de cala y clavel blancos, y delante, un bosque de velas. No llevaba palio ni manto. Una estampa típica de esta hermandad era la sobresaliente corona sobre las sienes de la Virgen de los Moreno, estos excelentes orfebres que dotaban aquellos años a nuestras cofradías de bellas piezas de orfebrería. 


1960. Primera salida de la Virgen de las Penas. Diario Patria.

Llamó la atención las dos largas filas de señoritas vestidas de mantilla que acompañaba a la Virgen, en número de más de 200, cuyo cuerpo y directiva se creó el 16 de marzo de 1960. Presidía a las camareras su camarera mayor, Dª. Josefa Montalvo de Gómez, madre del que sería muchos años hermano mayor de la Hermandad, D. Francisco Gómez Montalvo y Presidente de la Federación de Cofradías, años más tarde. Los hermanos vestían hábito morado con capillo y cinturón color amarillo oro, llevando los cargos capas de éste último color y las secciones iban separadas por guiones con el escudo imperial de la Cofradía (4).

Abrió la marcha la banda de cornetas y tambores de la Guardia Civil, que también escoltaba los pasos con uniforme de gala,  cerrando la procesión la banda de música del Regimiento de Infantería "Córdoba 10", establecido en Granada. 

El primer itinerario que recorrió la Cofradía fue: San Matías, Sacristía de San Matías, San Rafael, Plaza de Mariana Pineda, Ángel Ganivet, donde aquel año se montó la tribuna oficial, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía, Cetti Meriém, Elvira, Reyes, Colcha, Plaza de las Descalzas, San Matías, San Rafael, Sacristía de San Matías, pues allí se desmontaría el paso, al terminar el itinerario en Sacristía de San Matías.


1961. Foto publicada "Guía de Semana Santa de Jesús Despojado", 1997

Ese primer año la Federación de Cofradías auxilió a la nueva hermandad para ayudar a sus gastos de salida procesional con la suma de 2.000 pesetas. También ayudó ese año a la Cofradía de la Entrada en Jerusalén, que atravesaba años difíciles (6).

El Señor de la Paciencia. Para el paso de Jesús conversaciones con la Diputación, la propietaria de la imagen, consiguieron que esta institución prestara la talla de Rojas, a la que se daba culto entonces en el, desgraciadamente desaparecido Hospital de San Lázaro, fundado por los Reyes Católicos y dedicado históricamente al cuidado de enfermos de lepra, y en estos años a beneficencia. Allí en su capilla se veneraba la imagen del Señor de la Columna, que desde finales de los años cuarenta lo procesionó en Semana Santa la Hermandad del Rosario. El Hospital fue derruido y en su solar se construyó el moderno edificio de los actuales juzgados. 

El Señor llevaba su columna baja primitiva, que después se la sustituiría por la alta, que hoy lleva, y que le realizó el escultor Aurelio López Azaustre. Estas imágenes del Señor amarrado a la columna se muestran en nuestra imaginería con dos tipos iconográficos: con la columna alta, que impera hasta finales del XVI, y la columna baja que se impone a partir de esa época. En las imágenes de esta iconografía atribuidas a Pablo de Rojas concurren los dos tipos, como el Cristo de San Jerónimo en la Negaciones de San Pedro, que aparece con columna alta, y esta imagen de la Paciencia con columna baja, aunque después se le ha cambiado a alta; por lo que creemos que vivió Rojas un momento de transición. 

Jesús de la Paciencia iba sobre un paso de tulipanes con cuatro grandes candeleros en las esquinas, tallados y en caoba con nudos dorados formando elementos vegetales, y que años antes había llevado, cuando procesionó con la Cofradía del Rosario y, también, los procesionó algún año el Cristo del Consuelo.


Finales de los años cuarenta cuando Jesús de la Paciencia iba con la Cofradía del Rosario con los hachones citados

Al siguiente año (1961), la volvieron a vestir a la Virgen con la saya morada bordada y toca y el paso llevaba, también, un estrecho respiradero barroco en dorado, quizá prestado por alguna hermandad (quizá fuera el respiradero de María Stma. de la Aurora, parecido al que se aprecia en las fotos), ya que era común en esa época el auxilio de otras hermandades a estas que empezaban su andadura. Ese año de 1961, por indicación del alcalde, se volvió al itinerario oficial tradicional, suprimiéndose la Calle Ganivet, para seguir entrando en la tribuna por la Calle de Navas y se crea la "Medalla de la Federación" a iniciativa del hermano mayor de Hermandad, Serafín López.Cuervo.

Nació esta hermandad en esa época manteniendo estrechos lazos con la llamada Hermandad de Alféreces Provisionales, que salían cada año en gran número en la procesión y, en 1962, le imponen a la Virgen su Laureada de la Madre, que lucirá la Virgen de las Penas en las procesiones de Semana Santa. En correspondencia la Hermandad nombra a esta asociación hermano mayor honorario. También, se nombra con este cargo honorífico a la Capitanía General de la 9ª Región Militar, que tenía su sede donde hoy la tiene el Madoc, es decir, en lo que queda del antiguo convento de San Francisco "Casa Grande", en la calle de San Matías, y dentro de su feligresía. También se concedió este título a la Diputación Provincial por el impagable préstamo de la imagen de Jesús de las Paciencia. 



En la Semana Santa de 1962 la María Santísima de las Penas ya luciría un manto de damasco amarillo oro y una saya oscura, seguramente de color morado y sobre ella un gran peto, típico en las Dolorosas antiguas granadinas, cubierto de joyas, a la usanza de los que lleva la Patrona de Granada, la Santísima Virgen de las Angustias.

No sería posible la estación de penitencia en el Miércoles Santo de 1963. Un fuerte aguacero hizo desistir de la salida a la Hermandad, rezándose unas preces dentro de la iglesia ante las imágenes en sus pasos. También, suspendieron su estación de penitencia otras hermandades del día (Rosario y Consuelo), sólo salió la Hermandad de las Esperanza, a la que sorprendió la lluvia en la calle.

Durante la década de los años sesenta del pasado siglo salía a la hora un tanto tardía de las diez de la noche, volviendo a su iglesia de madrugada, adelantando el horario entre las 20:00 y las 20:30 horas en la década de los años setenta. 

También nos hemos de referir a la primera casa de hermandad, situada en el céntrico Campillo, en el edificio nº 38, 2º piso, adonde hacían sus reuniones y se repartían los hábitos y "papelestas de sitio".



A D. Serafín López-Cuervo pronto le sucedería en el cargo D. Francisco Gómez Montalvo, otro de los fundadores de la Hermandad y el que más tiempo ejercería el cargo, abogado de profesión y persona conocida dentro de los ámbitos institucionales y profesionales de la ciudad, después prestaría relevantes servicios a la Semana Santa granadina.

Eran los años sesenta de grandes dificultades para las cofradías granadinas y esta Hermandad de Jesús de la Paciencia se estaba empezando a desarrollar en ese difícil ambiente de crisis que las aquejaba; aparte de sus cultos cuaresmales del quinario, la función de reglas, la preparación de la estación de penitencia y la obtención de determinados enseres, pocas novedades presentaba la Cofradía en estos años.


Jesús de la Paciencia en 1969

La humildad de los pasos de la hermandad contrastaba con el hermoso arreglo de los mismos, mediante profusión de flores ofrecidas a sus imágenes titulares en las estaciones de penitencia; claveles, gerveras, tulipanes y gladiolos habían sustituido a las típicas flores blancas de cala de los primeros años. Será, en adelante, una de las hermandades que más cuide el exorno floral de sus pasos.

La crisis de las cofradías, que se estaba fraguando desde los años cincuenta, se agravó en estos años sesenta, para culminar en primer quinquenio de los setenta. Nuevos hábitos en la población, que además, va accediendo al coche y a la televisión, hacen que parte de las gentes no salgan en Semana Santa a la calle; la carestía de las cuadrillas de costaleros profesionales unido al escaso poder económico de las cofradías y su incorrecta actuación con determinados chantajes, hacen que aquéllas se vean en apuradas situaciones. 

También, el alto índice de emigración de aquellos años, que abandonaba la ciudad y estos barrios del centro, como en el que se ubica la Hermandad de la Paciencia, contribuyó de forma importante a su progreso. La población granadina se iba situando en los barrios de nueva construcción o emigraba fuera de Andalucía y era sustituida, a su vez, por familias de los pueblos  que carecían de una tradición en nuestra Semana Santa.



La "Cofradía de las Penas", como se la iba conociendo por la gente, por su joven trayectoria, que la hacía tener más débiles cimientos, sufrió de forma importante aquella crisis. Pocas novedades presentaba en las estaciones de penitencia de cada uno de aquellos años, aunque siempre daba una imagen de corrección en las mismas.

Sin embargo, en 1973, con motivo de la demolición del antiguo Hospital de San Lázaro, la imagen de Jesús de la Paciencia pasa de la capilla de dicho hospital al de beneficencia de San Juan de Dios, para darle en lo sucesivo culto en su capilla, situada entre los dos claustros o patios de dicho Hospital de San Juan de Dios. Allí la hermandad de dedicará cultos mensuales y un devoto vía crucis de traslado hasta la iglesia de San Matías, para cultos y realizar la estación de penitencia del Miércoles Santo.

Algunos años estuvo sin procesionar la imagen del Señor de la Paciencia por presentar un gran deterioro después de sus cuatro siglos de existencia. Consciente de dicho deterioro el Presidente de la Diputación (institución propietaria de la imagen), D. José Luis Pérez-Serrabona Sanz (también había sido alcalde de Granada), aboga por su restauración, encargándose de la misma el escultor Aurelio López Azaustre. 

El Sr. López Azaustre realizó unos estudios previos sobre el estado de la imagen y abordó su restauración en su estudio de la calle San Felipe Neri, junto a la iglesia de su nombre, hoy llamada del Perpetuo Socorro. 


La imagen de Jesús de la Paciencia antes de su restauración

Eso ocurría hacia el año 1973 o inmediatos siguientes. El escultor después de estudiar la època de su realización y características iconográficas de la imagen, entre ellas, la postura de los brazos, que daban a entender que en su primitiva concepción éstos abrazaban la columna y no se posaban sobre ella, como se presentaba  en aquellos años. Por ello, el Sr. Azaustre procedió a fabricarle una columna alta en la restauración que llevó a efecto.

Por otra parte, como hemos expuesto al principio de este trabajo, lo común en la iconografía del "Amarrado a la Columna" en el siglo XVI era abarcar con los brazos y manos una columna alta, por lo que había de sacar la conclusión de que la columna primitiva era de ese tipo. Seguramente, el cambio a columna baja se le realizaría a la imagen en el siglo XVII, siguiendo el gusto de esa época, del que son exponente las imágenes de Alonso de Mena (1587-1646). Éste escultor realizó varias tallas de Jesús de la Columna de este tipo, como la de la iglesia de San Cecilio, procedente del convento mercedario de Belén, la de Santa Fe o la del convento de San Francisco de Priego de Córdoba, todas ellas atribuidas a este escultor.





Pese a la crisis de las cofradía y a las dificultades de todo tipo, la Hermandad realizó un significativo esfuerzo para el año 1974, estrenando unos notables respiraderos y jarras para el paso de palio, realizados por el granadino Taller de Hermanos Moreno. Con los nuevos respiraderos se suprimirá la randa de encaje que hasta ese momento le servía de respiradero.

La crisis llegó a su momento culminante en 1975, año en el las procesiones estuvieron muy cerca de su supresión por falta de recursos económicos; sólo procesionaron trece hermandades y muchas de ellas en precaria situación. La Cofradía de la Paciencia fue una de las que decidieron no realizar ese año su estación de penitencia.


Mª, Stma. de las Penas hacia 1976-1977

La recuperación de la Semana Santa

Sí realizaría la Hermandad su procesión del Miércoles Santo de 1976, año en el que empezó una nueva etapa de recuperación y crecimiento. Cruz de guía, ciriales, báculos y "Senatus" se estrenarían en estos años antes de la década de los ochenta, realizados en el citado taller de los Hermanos Moreno.

También, la Virgen empezó a llevar palio, hacia 1978 o 1979, para el que realizó los varales el taller de los Sres. Moreno y se costearon con las aportaciones de miembros de la junta de gobierno, entregando 25.000.- Ptas. cada uno de ellos. Hoy pueden ser estos varales una verdadera reliquia de lo que era la orfebrería granadina, pues buena parte de nuestras cofradías comenzaron a realizar encargos en las décadas siguientes a talleres, principalmente sevillanos, y de otros lugares de Andalucía. 

Este primer palio de la Virgen era, al igual que el manto, de una tela de brocado o adamascada en color oro viejo con pasamanería de encaje, siguiendo, quizás, uno de los colores emblemáticos de la hermandad, pero pronto sería variado por el morado.


La Virgen con palio hacia 1980 y nueva saya bordada en "recorte"


El hermano mayor de la Cofradía de la Paciencia, el Sr. Gómez Montalvo, fue uno de los puntales de dicha recuperación. Nombrado en 1976 Presidente de la Federación de Cofradías, reorganizó esta importante institución cofrade, que en los años anteriores se debatía en la incertidumbre, donde pocos querían aceptar el pesado cargo, pero Gómez Montalvo consiguió reunir un grupo de entusiastas, muchos de ellos jóvenes, para lograr el impulso que fue adquiriendo a partir de 1976. Durante su mandato en la Federación consiguió para esta institución la Medalla de Oro de la ciudad.

Como hemos anticipado, la Hermandad fue la primera, o una de las primeras cofradías en contar con casa de hermandad, tan en boga años después. A la casa de la Plaza del Campillo la siguió otra en la calle Ancha de la Virgen y, más tarde, a la de Nueva de San Antón. Las necesidades económicas la harían conseguir unas dependencias parroquiales, que tuvo que abandonar en 1983 por exigencias de un párroco de sensibilidad poética, pero de escaso afecto para la Cofradía de su parroquia. La excusa fue, que necesitaba los aposentos para un salón parroquial. Entonces, la Hermandad logró alquilar una casa espaciosa en la cercana calle de Cocheras de San Matías.

Fusión con la Sacramental de San Matías

Uno de los hitos más importantes de la Cofradía fue el convertirse en Hermandad Sacramental de la parroquia, mediante su fusión con la antigua Hermandad Sacramental del Apóstol San Matías. La petición la hace la Hermandad el día 20 de octubre de 1979, aprobándose canónicamente por un decreto de 25 de marzo de 1980 del Arzobispo de Granada, D. José Méndez Asensio. Era el día de la festividad de la Anunciación.


Vitola de las Reglas de la antigua Sacramental de 2 de marzo de 1614

La Hermandad Sacramental primitiva había sido fundada a mediados del siglo XVI, pero sus reglas fueron confirmadas por el Nuncio de S.S. Pío V el 28 de mayo de 1566, y a principios del siglo XVII se encontraba en una situación crítica por falta de hermanos y cercana a su extinción. Por este motivo se reúnen los hermanos subsistentes y deciden el día 2 de marzo de 1614, recuperarla y reorganizarla, dándose una segunda regla con el lema SOLI DEO HONOR ET GLORIA.


Se elige hermano mayor de la Hermandad reorganizada a Antonio de Mérida y mayordomo a Juan del Valle, siendo beneficiado de la parroquia Juan de Salazar; como escribano o secretario al licenciado Sebastián de Soria; el párroco, Francisco Velasco, y el resto de los oficiales: Pedro Ramírez, Rodrigo Herrera, Vicente Nadal, Damián de Salazar, Juan Ayllón y Melchor Canales.   

En el preámbulo de las nuevas reglas, que constaban de 14 capítulos, se reconoce tener concedidas la Hermandad gracias e indulgencias por los Sumos Pontífices, "(...) y acordamos que desde hoy se vuelva a reedificar la dicha Cofradía (...) sin perjuicio de la antigüedad y anterioridad que la dicha Cofradía tiene porque esto es sin alterarla y novarla (...)". Los hermanos anteriormente inscritos conservaban su antigüedad y derechos, quedando la antigua regla vigente en lo que no fuera contrario a lo dispuesto en la nueva.


Preámbulo de la Regla de la antigua Sacramental

La Sacramental contaba con dos alcaldes, que eran los hermanos mayores y mayordomos de año precedente; dos veedores y otros dos de Ánimas. Era, asimismo, una hermandad de sufragios y entierro de hermanos, como era usual en casi todas las cofradías, y al difunto se le dedicaba un novenario, enterrándose a los hermanos pobres sin pagar estipendio alguno.

También se decía una misa el primer domingo de cada mes y cuando oyeren la campana del Santísimo todos los hermanos estaban obligados a acudir a su acompañamiento sin no estaban ocupados. Asimismo, el primer domingo de la Octava del Corpus se hacía fiesta y procesión por la feligresía de San Matías y los Jueves y Viernes Santos se daba cera a los hermanos para los Santos Oficios.

En 1672 la regla se  ve incrementada con un capítulo más para los Esclavos del Santísimo, una asociación o rama o hermandad filial que se fue popularizando en estas hermandades del Santísimo, que comprendía a hermanos muy activos en la devoción y culto al Stmo. Sacramento. En esta hermandad daban limosna todos los sábados y se desea con esta disposición añadida que se incrementen sus sufragios y se haga una Fiesta con el título de Esclavitud con función, sermón y exposición del Santísimo Sacramento, más doce misas en la Octava de Todos los Santos (7).




Esta antigua Hermandad Sacramental estaba en una gran penuria, que la hacía prácticamente inexistente, decidiendo la cofradía de penitencia recuperar esta Sacramental mediante la fusión. Decisión acertada para que tan antigua  e histórica institución religiosa no se perdiera. También se recuperó el báculo y el estandarte sacramental con una cartela de orfebrería de plata del siglo XVII con alusión al Santísimo Sacramento, mediante un óvalo que lleva labrado de elementos vegetales, circunvalando el cáliz y la hostia, y sobre ellos, la corona real, la cartela va abrazada por el águila imperial. Este estandarte representa a la hermandad cada año en las procesiones del Corpus Christi.

La Hermandad desde que adquiere el carácter sacramental utilizará la cera roja en los cirios de las secciones del Cristo y en los faroles de su paso. El color rojo no es el color litúrgico para acompañar al Santísimo, sino el blanco, el color de la luz y símbolo del resplandor Divino. Sin embargo, nuestras sacramentales han adoptado el rojo en una pura imitación más a las cofradías sevillanas, que lo llevan por una razón: por ser un privilegio de la Sacramental del Sagrario de la Catedral de la capital hispalense. En Granada, que yo sepa, la Hermandad Sacramental del Sagrario no tiene ese privilegio, y, por lo tanto, no hay otra razón de que nuestras cofradías lo lleven si no es por la imitación a Sevilla.  

Entre los cultos que institucionalizará la hermandad en años posteriores estará una procesión eucarística en el mes de junio conmemorando aquellas que realizara la Hermandad Sacramental de Esclavos en siglos anteriores.


Bandera Sacramental . Foto Web de la Hermandad

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Hermanos Costaleros

La Hermandad había sido pionera en el movimiento costalero, que estuvo en la raíz de la recuperación de la Semana Santa granadina en los años finales de la década de los setenta del pasado siglo. Varias cuadrillas de costaleros se van a crear esos años finales de la citada década, que no se limitarán a sacar los pasos de su cofradía sino muchos otros pasos del resto de las hermandades, evitando o mitigando los problemas que habían creado los llamados costaleros profesionales.

En 1978, la Cofradía de la Santa Cena había traído una cuadrilla de costaleros de Utrera, para paliar los problemas que creaban los llamados costaleros profesionales en las estaciones de penitencia. Dichos costaleros utreranos y su capataz pasaron por la iglesia de San Matías y se ofrecieron a impartir ciertas nociones de costalería a un grupo de jóvenes de la Hermandad de la Paciencia, que había decidido formar con otros hermanos y amigos un grupo para portar los pasos de la Cofradía en el Miércoles Santo de 1978. 

Este grupo de hermanos y simpatizantes fue el primero que llevó a sus imágenes titulares, formando con ellos un cuerpo de costaleros propio de esta hermandad. Dos capataces, también hermanos, llevarían los pasos y los seguirían llevando muchos años: Eduardo García Román, en el paso del Señor, y Jorge Mario Martín Guerrero en el de la Virgen. 


Jesús de la Paciencia en la capilla del Hospital de San Juan de Dios.

Ese año, no obstante, la nueva Cofradía de Ntra. Sra. de la Concepción llevaba hermanos costaleros, pero no fue la primera en hacerlo, pues la Cofradía de la Paciencia, salió el Miércoles Santo y la Concepción el Jueves Santo de dicho año. 

En 1978, que en su Miércoles Santo sólo salió la Cofradía de la Paciencia y la del Rosario, las hermandades abandonan en sus itinerarios las Calle de Reyes Católicos, fría por estar en el cauce del río Darro, y  se dirigen desde la tribuna de la Plaza del Carmen hacia Bibrambla y la Pescadería para hacer estación en las puertas de la Catedral (no en su interior), indicando de ese modo la aspiración de décadas de realizar estación en el Templo Metropolitano, como lo hacían las antiguas hermandades de penitencia. Al siguiente año se repitió este experimento, pero no en 1980, porque no se les dio autorización.

Jesús de la Paciencia cuando estaba en la Capilla del Hospital de San Juan de Dios


La imagen de Jesús de la Paciencia estaba preparada para salir en la estación de penitencia de 1978, y en 1979, lo haría con un nuevo paso, más acorde con las renovación que se estaba produciendo en muchas cofradías (9). Dicho nuevo paso, que con algunas variaciones es en el que actualmente se procesiona la imagen, es de orfebrería tallada a cincel por el taller granadino de los Hermanos Moreno Romera; su diseño lo componen: un respiradero en líneas rectas con cuarterones, que enmarcan unas cartelas circulares, y sobre sus esquinas cuatro jarras de orfebrería, donde lleva el exorno floral; un canasto del mismo estilo, pero de menor dimensión, en cuyas esquinas se elevan los cuatro faroles cúbicos, rematados por corona, también de orfebrería, y que encierran los pabilos de cera como iluminación. 


Jesús de la Paciencia en el nuevo paso de 1980-1981 de los Hnos Moreno

Se apreciarían dichas novedades el Miércoles Santo de 1980. Pero otras novedades no se verían en 1981, debido a que la lluvia persistente hizo a la Hermandad suspender su estación de penitencia de ese año. La Virgen de las Penas estrenaba el nuevo palio y el óvalo del techo, llamado "Gloria", en pintura al óleo realizada (1979) por José Ortuño Úbeda, pintor granadino de fama y hermano de la Cofradía (9). Esta vez el palio era de terciopelo morado, aunque siguió procesionando con el manto amarillo adamascado de color "oro viejo", que pronto se cambiaría también dicho manto por otro de terciopelo morado, al igual que los faldones, adoptando, definitivamente, el color morado en los tejidos del paso. 

Un estandarte del Cristo de la Paciencia se estrena con su imagen al óleo realizada por otro pintor granadino, Antonio López Alonso. De ese año también es la daga y broche de la Virgen, realizados en el taller de Jorge Mario Martín Guerrero, vestidor de la imagen, y la diadema que utiliza la Virgen en la capilla donde se le da culto, que es de orfebrería plateada, realizada en Sevilla por Hijos de Juan Fernández. 


Estandarte de Cristo de Antonio López Fernández



Jesús de la Paciencia en 1983. Tulipanes color "salmón"

Virgen de las Penas en 1983. Foto "Semana Santa Granada", Revista de Caja de Ahorros

Se encontraba la Hermandad en un proceso de formación del paso de palio y no es de extrañar este cambio de tejido y color, hasta encontrar el que verdaderamente satisfizo a la Cofradía. Después de los años de crisis prácticamente la corporación había tenido que partir de cero, porque los humildes enseres que había logrado reunir desde su fundación se encontraban en notable deterioro.

En 1982 la Hermandad va a apadrinar a la nueva cofradía que procesionó por vez primera ese año: la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Merced, fundada en el vecino convento de Carmelitas Descalzas, situado en la misma calle de San Matías.


Virgen de las Penas en 1984. Manto morado y faroles de cola

En otro orden de cosas diversas actividades de tipo cultural y de exaltación a sus imágenes titulares emprendió la Cofradía en estos años de inicio de la década de los ochenta del pasado siglo, así, en 1983 se creó el primer Pregón de la Cofradía, que se pronunció en la Sala Capitular de la Diputación de Granada; posteriormente se celebraría en la Sala de los Caballeros 24 de Granada, del edificio de la Madraza, antigua universidad nazarí. Este pregón de cofradía quizá fuese el primero de este tipo que se estableció en la Semana Santa de Granada. También ese año la Hermandad editará una revista de notable calidad por sus contenidos y material, llamada "Paciencia y Penas". 

La Virgen de las Penas estrenaría el manto morado, al que hemos hecho referencia, y unos faroles de cola de orfebrería plateada, en lugar de candelabros, que les serían prestados por la Cofradía de la Humildad, pues eran los que llevaba esos años la Soledad de Nuestra Señora. La Virgen iba con un rostrillo y pecherín de encajes exuberantes, muy de la moda de aquellos tiempos. El vestidor de la imagen era Jorge Martín Guerrero, que tantos años la ha engalanado, además de ser el capataz de su paso de palio hasta tiempos muy recientes.




Al siguiente se va a restaurar la imagen de la Virgen de las Penas, encargándose del trabajo el escultor granadino Antonio Barbero Gor. Le va a realizar algún pequeño retoque en la nariz y ojos, especialmente en la policromía modificando la palidez que originalmente le dio su autor, dando un desacertado, a mi juicio, color más tostado, que ya, afortunadamente, hoy no presenta.

Ese año de 1984 la Federación de Cofradías tenía un nuevo presidente, D. Miguel López Escribano, hermano mayor de la Sentencia, que había sustituido al Sr. Gómez Montalvo, hermano mayor de esta Cofradía de la Paciencia. Se pidió, una vez más al cabildo catedralicio la entrada de las hermandades en la Catedral para su estación de penitencia, pero, una vez más, le fue negado, habiendo de conformarse con hacerla ante las puertas de dicho templo metropolitano.

Ese año la Virgen iba con un original exorno floral formado por gerberas de delicados colores en distintos tonos "pastel" y estrenaba una toca bordada y al siguiente con capullos de rosa y lilas pendulares, mientras el Señor de la Paciencia se le adornaba el paso con "calvario" de tulipanes o claveles rojos o iris de Holanda, como ocurrió en 1985. 


Virgen de las Penas 1985. Rosas y lilas pendulares
Ese año de 1985, en el mes de mayo, se realizó, al amanecer, un Rosario de la Aurora por la feligresía de San Matías con la Virgen de las Penas; coincidía con el 25 Aniversario de la hechura de la imagen (1960-1985). También, el día 8 de diciembre de ese año se estrenó nueva casa de hermandad, mudándose la Cofradía a otra más amplia y en la misma calle de Cocheras de San Matías, cercana a esta iglesia. La capacidad de la nueva casa permitía a la Hermandad contar con un amplio salón de juntas y cabildos y desarrollar diversas actividades de tipo social, cultural y de custodia de enseres.

El Miércoles Santo con cinco cofradías, de las cuales tres tenían su sede en el Barrio del Realejo, se había convertido en el día de este barrio y unos de más atractivos de la Semana Santa, y también, uno de los más conflictivos en lo relativo a itinerarios, en cuanto por la densidad de procesiones en aquel barrio.

También, el libro de reglas de la Hermandad, elaborado con artística caligrafía, grabados y pinturas por Ángel González Mena de forma minuciosa durante algunos años, constituía una de las piezas de mayor mérito de la Cofradía que se estrenarán en estos años.  


Virgen de las Penas en la Plaza de las Pasiegas 1985.
Siempre con esplendidez floral iba la Virgen de las Penas, cuyo paso de palio mostraba la modestia de años dificultad económica, compensado con un exquisito adorno ofrecido a la Virgen, que caminaba entre el olor de la cera de los cirios, mezclado con el de los claveles rosa, en combinación con el color y olor del gladiolo y el tulipán. También, en 1986, cambia la randa que le servía de respiradero por otra más estrecha y de mayor presencia estética. 


Penas 1986. Cera entre gladiolos, claveles y tulipanes. Fotos de Manuel Lirola en Revista Caja General de Ahorros

No obstante las dificultades económicas aludidas, la Hermandad sufría cierto estancamiento en una época en la que gran parte de las cofradías de la ciudad estaban viviendo años de una recuperación importante.

A todo ello se unía en esta hermandad las relaciones dificultosas con el párroco de San Matías, con una serie de desencuentros y trabas para el desarrollo normal de la Cofradía. No sé si esta cuestión o las relaciones internas entre algunos componentes de la junta de Gobierno, o ambas cosas a la vez, determinarían al hermano mayor, Sr. Gómez Montalvo, a presentar su dimisión a finales de 1987; lo cierto es, que en 1988, ya ostentaba el cargo de hermano mayor de la Cofradía el Sr. Pérez-Serrabona González, otro miembro histórico de la Hermandad, que será, también, esos años secretario de la Federación de Cofradías.

La larga trayectoria cofrade del Sr. Gómez Montalvo no finalizará con dicha dimisión; llevaba de hermano mayor de la Cofradía casi 25 años, y, años después, será pregonero de la Semana Santa de Granada en 1990 y hermano mayor en funciones de la Cofradía del Santo Crucifijo de San Agustín en 1997.



1984. Jesús de la Paciencia preparado para su traslado desde el Hospital de San Juan de Dios a San Matías


1984. Ante la Puerta del Perdón de la Catedral. Vía Crucis de traslado
En estos años la Hermandad celebraba sus cultos y función en la capilla del Hospital de San Juan de Dios por las dificultades plateadas a la Cofradía por el párroco, realizando después de los cultos de Cuaresma el traslado de la imagen a la iglesia de San Matías para la salida penitencial. 

La Cofradía decide no salir en 1988

El año 1988 empezó siendo conflictivo en el ámbito cofrade por la decisión del gobierno de Felipe González de suprimir el día 8 de diciembre como festividad de la Inmaculada Concepción, y, por lo tanto, ser día laborable. Pronto brotó la reacción en contra de la medida de las cofradías andaluzas por estar históricamente muy vinculadas a la defensa del dogma inmaculista, incluso bajo juramento en muchas de sus reglas; Granada, que fue la primera en defender el dogma el 2 de septiembre de 1618, y sus antiguas cofradías granadinas estuvieron muy implicadas en la primera mitad del siglo XVII en su defensa, y uno de los exponentes de esta implicación fue la erección del monumento del Triunfo de la Inmaculada, realizado por Alonso de Mena en 1621, aunque no fue terminado hasta 1631 (10)

La Federación de Cofradías adoptaron el acuerdo, en principio, de no realizar en la Semana Santa de 1988, sus estaciones de penitencia. Con más serenidad, poco después, y una vez convocadas sus juntas, diez cofradías deciden que se revoque el acuerdo y realizar sus estaciones de penitencia, ante la promesa de la Junta de Andalucía de instaurar la fiesta en 1989. Por su parte el arzobispo de Granada aconseja a las hermandades celebrar la Semana Santa con las procesiones habituales, consejo que fue bien recibido por casi todas las cofradías, a excepción de dos de ellas: la del Cristo del Consuelo y esta de Jesús de la Paciencia y María Santísima de las Penas. 


Altar de Cultos de 1988. Año en el que no hizo estación de penitencia

Extrañaba en los "corrillos" cofrades la decisión de estas dos cofradías de no realizar sus estaciones de penitencia, cuando había una promesa del Gobierno de restaurar la fiesta de la Inmaculada y la sugerencia del Arzobispo de celebrar las procesiones de Semana Santa. Por ello, se apuntaba en dichos círculos, que otras causas habían influido para que estas hermandades decidieran suprimir su procesión ese año. 

No se supo con certeza, si en el caso del Cristo del Consuelo (Gitanos), fue la prohibición de la autoridad competente de procesionar su imagen titular, para evitar su deterioro, cuándo aún no tenía finalizada el escultor Miguel Zúñiga la nueva talla que estaba realizando por "puntos". De la Cofradía de Jesús de la Paciencia se rumoreaba que la causa de fondo era su situación económica, teniendo que abordar próximos y costosos proyectos, y de alguna crisis interna. Tampoco hizo estación la del Cristo de los Favores, aunque por razones distintas, ya que estaba sancionada por la Federación por asuntos artísticos relacionados con el nuevo paso del Cristo.  

La decisión de las dos cofradías de suprimir la salida procesional les valió una sanción económica por parte de la Federación de Cofradías. También, las discrepancias producidas en el seno de la Federación de Cofradías por el asunto de la Inmaculada y el estado de tensión creado, derivó en la dimisión del presidente de este órgano cofrade, D. Miguel López Escribano, que aunque fue reelegido en mayo de 1988, presentó su dimisión definitiva cuatro meses después, sucediéndole el Sr. Medina Píñar, de cuya junta fue secretario el hermano mayor de la Hermandad de la Paciencia, Sr. Pérez-Serrabona (11).




A final de la década de los ochenta del siglo pasado la Hermandad, regida por el Sr. Pérez-Serrabona, dirigía sus esfuerzos económicos a la realización de un respiradero de orfebrería para el paso de palio de la Virgen de las Penas y la peana sobre la que se asienta la imagen. Este trabajo se había encargado al orfebre sevillano Manuel de los Ríos, a pesar de ser una de las cofradías más fieles en el encargo de sus enseres a artistas granadinos, como los Moreno Romera. A los pies de la peana, la Virgen siguió llevando en la estación de penitencia la bolsa de caridad con presentes y donativos para los pobres, que desde hacía algunos años llevaba a los pies de la imagen.

Sí procesionaría la Cofradía el Miércoles Santo de 1989, presentando a la Virgen con el citado nuevo respiradero de orfebrería, que por fin sustituiría a los de randa de encajes y similares que durante casi treinta años había llevado. Quedaban algunos detalles por terminar, que se completarán en el año siguiente de 1990. Después de tantos esfuerzos la Virgen llevaba un trono digno de su realeza, que proclama con una Custodia en su capilla frontal el carácter Hermandad Sacramental, una de las más antiguas de Granada. En las laterales, las cartelas de los santos asociados a la Hermandad: San Matías, su sede y San Juan de Dios, la del Jesús de la Paciencia.


Con el respiradero
Como desde hacía décadas, la Virgen llevó tras de su palio la Banda Municipal de Música de Granada, que ofrecía una de las escasas actuaciones en la Semana Santa, por ser el Ayuntamiento de la ciudad Hermano Mayor Honorario de la Hermandad. Los nuevos tiempos políticos determinarán que pronto deje de salir en la Cofradía, aunque algún año, como en 1997, ofreció un concierto de Semana Santa organizado por la Cofradía. Con el Cristo iba  en 1990 la Banda del Regimiento de Infantería Soria nº 9.

Al siguiente año la hermandad realizó en 1991 una exposición de enseres de nuestras cofradías en el Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago, honorable y antigua institución universitaria, ubicada en la Casa- Palacio del siglo XVI de la rica familia Beneroso, comerciantes italianos establecidos en Granada en dicho siglo, que a su vez la había comprado a la familia de Gran Capitán en 1582. Era director del Colegio el hermano mayor de la Hermandad, Sr. Pérez-Serrabona y participó en la organización de la exposición la sociedad sevillana Gemisa.

La hermandad en los años ochenta, especialmente desde la fundación de la Hermandad de Jesús Nazareno, para no coincidir en la calle de San Matías al regreso, había prolongado su paso por el barrio, incorporando calles, como la de los Girones o Varela y otras estrechas y típicas del barrio, que proporcionaban un clima especial cofrade e íntimo al discurrir de la Cofradía, hasta llegar a la pequeña placita de la iglesia, donde cada año la esperaba y espera un apretado gentío.




Vamos mirando el reloj de hito en hito, por si nos da tiempo de contemplar la entrada de las otras dos cofradías del barrio, el Nazareno y las Tres Caídas, que se encierran a horas cercanas. Pero allí, en San Matías, poco a poco, nos va embelesando la entrada de esta Cofradía y la llegada de sus imágenes, que de forma mágica van apareciendo por las esquinas de la estrecha calleja a la luz mortecina del farol de la calle y el bruñido de la cerrajería de los balcones. Y llega la entrada de sus pasos en la que los arrodillados costaleros van sorteando con mimo y esfuerzo las dificultades de estrechez y altura de una puerta, que los obliga a realizar la última penitencia, y entre la saeta y el martinete la elevan "al cielo", y se suspenden los alientos, que forman silencios inquietos. Y después, estalla el aplauso y la marcha procesional. 

Dentro de los avances que empezaban a apreciarse en la Cofradía estos años de principios de la década de los noventa, especialmente en el paso de palio, estuvo su adorno bellos ramos de cera, proclamando su intrínseco carácter de cofradía de barrio. También, se irán renovando, en 1991, algunos hábitos de los nazarenos, y en 1992, los incensarios, las navetas y restauración de los varales del palio, trabajos realizados por Brihuega (12).  A partir de este último año el paso del Señor llevará en el frontal del canasto sobre el calvario de flores un relicario con tierra considerada milagrosa del Santuario de Chimayó (Nuevo México), traída de allí por el hermano mayor.

En estos años, los costaleros del paso de Jesús de la Paciencia iban mandados por el Eduardo García Román, andando a los acordes musicales de la Agrupación "Virgen de la Estrella" y la de "Amigos de la Música de Churriana", tras el paso de palio de la Virgen de las Penas. La Banda Municipal de Música, que desde los inicios de la Hermandad había acompañado a la Virgen, llevaba algunos años que no lo hacía; así lo determinaba la política de los nuevos tiempos.



1994. Virgen de las Penas. Foto de Armando López-Murcia

En 1993, con ocasión de cierta restauración del paso de Jesús por los talleres sevillanos de Brihuega, aquel se remodela, alargando los respiraderos en unos 20 cm. La anchura, que la rige la portada de la iglesia es y será siempre intocable. 

Las siempre numerosas hermanas de mantilla, tendrán como guión a partir de 1994 el estandarte de camareras con bordados antiguos en hilo de oro, probablemente del siglo XVI o XVII, izándose sobre asta de orfebrería de Manuel de los Ríos. También se siguen renovando los hábitos nazarenos con el estreno de 30 de ellos.

La Virgen de las Penas salió por su difícil puerta de San Matías, que parece que se ensancha para mostrarnos tanta luz y gloria, conteniendo tanta pena. Los costaleros arrastraban sus rodillas con silencio, mimo y cuidado al son de la marcha "Campanilleros" interpretada a flauta y tamboril rocieros.




La Semana Santa granadina de 1995 se vio anunciada por vez primera con una fotografía con la imagen de  Jesús de la Paciencia en su trono de orfebrería de los Hermanos Moreno, con sus clásicos faroles con cera roja; claveles en el Calvario y gladiolos con claveles rojos en los cuatro jarrones de orfebrería en las esquinas del respiradero.



La Cofradía a partir de estos años de mediados de los noventa va a desarrollar sus más costosos proyectos con los bordados en el paso de palio. En estos años las hermandades granadinas acudían a talleres de bordado sevillanos para encargar estos trabajos, y la de la Paciencia confiará al de García y Poó la realización de la toca de sobremanto de la Virgen de las Penas, que será estrenada en 1996, también estrenó nueva corona de menores dimensiones  que la antigua, y para sustituir la diadema con la que en los años inmediatamente procesionaba.

 
1994. Virgen de las Penas  con diadema. Foto de Armando López-Murcia



Desde el año de 1993 las cofradías granadinas en Federación van a organizar un Vía Crucis colectivo en el primer viernes de la Cuaresma de cada año, eligiendo una de las imágenes titulares de las hermandades de penitencia. La imagen que inició esta nueva institución de la Semana Santa granadina fue la del Señor del Rescate en el citado año. Le seguirían, el Señor de la Sentencia (1994), el Cristo de la Misericordia (Silencio) en 1995 y se elegiría la de Jesús de la Paciencia en 1996.

La imagen salió en andas con su comitiva de insignias y hermanos con cirio del Hospital de San Juan de Dios, para entrar en la Catedral acompañada de gran número de cofrades y devotos, donde fue recibida por el clero y la Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, para dar comienzo al ejercicio del Vía Crucis por las naves laterales de la Catedral granadina. 


Vía Crucis Catedral 1996

Fue el último Vía Crucis en el que la imagen visitó a cada una de las hermandades que con sus guiones esperaban al pie de las capillas catedralicias, ejercitándose ante dichas capillas las catorce estaciones de la vía sacra. A partir del siguiente año las andas de las imágenes se colocarán junto al presbiterio y allí se rezaran las estaciones.

Finalizado el acto, la Hermandad con sus imágenes se dirigió a la iglesia de San Matías, su sede canónica, para realizar la colocación en el paso de las imagen y prepararlo para la estación de penitencia del Miércoles Santo. La Cofradía, como hemos referido en otra parte de este trabajo, realiza desde hace bastantes años un Vía Crucis los Viernes de Dolores y que lo inició cuando la imagen estaba en la capilla del Hospital de San Juan de Dios, que le servía, a su vez, de traslado a la iglesia de San Matías para la Semana Santa.


El Señor de la Paciencia ante la cruz de guía de la Hermandad de Jesús Nazareno



La restauración de Jesús de la Paciencia


Hacía años que preocupaba a la Hermandad el estado de conservación la valiosa talla de su imagen titular, que no siendo de su propiedad sino de la Diputación Provincial se veía imposibilitada de tomar una decisión autónoma sobre este asunto. Se llevarían a efecto contactos con dicho organismo  y con la Consejería de Cultura, ostentada en ese momento por Enrique Moratalla, a fin de que el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico promoviera y realizara la restauración de la imagen a través de su área de Conservación y Restauración. Todo ello dio por resultado la aprobación de la intervención de la talla, que se llevaría a efecto entre 1996 y 1997.

La profesional encargada de la obra fue la restauradora Bárbara Hasbach Lugo que llevó a efecto su labor en dependencias del Hospital de San Juan de Dios. Realizó una intervención de consolidación y sujeción de la imagen, restituyendo las carnaciones de su policromía original con moratones y huellas del flagelo, que realizaría en su momento Pedro de Raxis, pues era el que trabajaba habitualmente con su tío Pablo de Rojas.

No me cabe duda de que la imagen, históricamente, se tuvo que restaurar o modificar por primera vez, quizás en el Siglo XVII, cuando se le cambió la columna alta por la baja; también padeció repintes desafortunados, y la restauración con restitución de la columna alta por el escultor Aurelio López Azaustre en el año 1973.


Cristo de la Paciencia restaurado. Foto, Antonio Padial.

La obra se presentó restaurada antes de la Semana Santa de 1997 con una exposición de la autora de la restauración sobre los trabajos realizados y pudo procesionarse ya restaurada la imagen el Miércoles Santo de ese año. 

Asimismo, la Hermandad consiguió de la Diputación, que se le diera culto durante todo el año, junto a la Virgen, en una capilla de San Matías (no la que actualmente tiene), abandonado la del Hospital de San Juan de Dios. No sé con qué fundamento se comentaba, que las deficientes condiciones de la capilla del Hospital iba a determinar que la propiedad de la imagen decidiera depositarla en el Museo de Bellas Artes, con lo que, seguramente, dejaría de procecesionar. Afortunadamente, eso no fue así y podemos venerarla más cercanamente en su capilla y en la estación de penitencia del Miércoles Santo.


Quizá por no estar entregada aún la imagen de Jesús de la Paciencia, tras su restauración, en la Cuaresma de 1997 no se realizó el tradicional Vía Crucis de traslado desde el Hospital de San Juan de Dios a San Matías. Sin embargo, el Vía Crucis se seguirá celebrando cada Cuaresma con la imagen en andas desde San Matías y por las calles del barrio. Pero un vía crucis con una cruz de plata y esmalte con sus catorce estaciones fue donado por los mayordomos sacramentales para que se colocara en el paso de Jesús en las estaciones de penitencia (13).


Vía Crucis para el Paso del Señor. Foto. M. Lirola



Virgen de las Penas con la nueva corona de 1996.

Ese año, el día 8 de abril de 1997, se aprueba la renovación de sus reglas estatutarias, con adaptación al Estatuto Marco de la diócesis granadina. Se le incorpora, también, al paso del Señor un Vía Crucis en plata de ley y se conmemora con el Pregón de la Hermandad de 1998 la celebración del mismo en su edición vigésima.


El año 1998 se presentó con bajas temperaturas y lluvioso en la Semana Santa, dejando en sus templos por causa de este meteoro a la tercera parte de las cofradías granadinas. Sin embargo, no afectó el mal tiempo a las cofradías del Miércoles Santo y la Hermandad de Jesús de la Paciencia salió a las calles de Granada repletas de público. 

La Virgen de las Penas con su adorno floral, delicado como siempre, pero evolucionado a formas más elegantes y sencillas, puesto que la riqueza de la orfebrería que ya presentaba el paso permitía que éste no se cubriera con tanta profusión de flor. Ese año, bellos ramilletes de orquídeas florecían en las jarras delanteras; claveles blancos en el friso y ramos de gladiolos pequeños en las jarras laterales. Ya se empezaba a preparar el palio para su bordado, rematándose ese año las bambalinas con pasamanería de hilo de oro.

 
1998. Últimas luces del día, saliendo de San Matías. Foto: Manuel Lirola


Después de Semana Santa, el día 20 de abril de ese año (1998) la Hermandad es premiada la distinción de "Nazareno del Año", premio que se organiza por Radio Granada con la colaboración del Corte Inglés y el Ayuntamiento de la ciudad. La distinción fue otorgada a la Hermandad por el empeño conseguido de que se le siga dando culto a la imagen de Jesús de la Paciencia después de su restauración y que se haya logrado su incorporación a la iglesia de San Matías, entregándose el galardón en el Palacio de los Córdoba, construido en el siglo XVI por descendientes del Gran Capitán.

En 1999 se prescinde, después de varios años, de la Plaza de Bibrambla y la Pescadería en el itinerario oficial de la Semana Santa. Se opta porque las cofradías desde la tribuna de la Plaza del Carmen bajen por Reyes Católicos a Mesones y Marqués de Gerona; el bullicio de bares y otros establecimientos comerciales de Bibrambla se consideró poco apropiado para las procesiones de Semana Santa.



Penas 1999. Bambalina  frontal bordada. Foto: Armando López-Murcia

Los bordados del palio empezarán a ser una realidad en la Semana Santa de 1999; se había encargado el trabajo al taller del Brenes (Sevilla) de Fernández y Enríquez. Ese año la Virgen saldrá con las bambalinas delanteras bordadas en hilo de oro con remates de caireles o de "bellota". En la delantera, centran sus elementos vegetales y algunos bordados en malla, al escudo de la Hermandad con el águila bicéfala coronada, y en la trasera el escudo de la ciudad de Granada. 


Entrada a la Catedral de las hermandades

El nuevo arzobispo de Granada, D. Antonio Cañizares Llovera, en los escasos años que regía la diócesis granadina tomó pronto conciencia de la labor catequística, caritativa y social que efectuaban las hermandades de penitencia de la ciudad, lo que le impulsó a otorgarles su apoyo y participar con ellas en diversos cultos y actos. Fruto de esta comunicación con los cofrades granadinos aprobó para la Semana Santa del 2000 la entrada de las cofradías para realizar estación ante la capilla mayor de la Catedral.

Era aquella una aspiración de la cofradías que siempre se le había negado, desde sus primeras solicitudes a principio de los años cuarenta del pasado siglo. Un antecedente histórico las avalaba, pues desde los inicios de la Semana Santa granadina, allá por el siglo XVI, las hermandades de penitencia habían realizado estación en la Catedral; ellas asumieron el coste del dorado de su capilla mayor, a principios del siglo XVII, con aportaciones de 100 ducados cada una, y que años después sería completada con los lienzos pintados por Alonso Cano.
 
Capilla mayor de la Catedral

Propició la autorización la celebración ese año del Jubileo del Nuevo Milenio. Se aprobó con el carácter experimental, pero se convirtió en definitiva por la experiencia positiva que supuso. Algunas cofradías no pudieron realizar esta estación en la Catedral por las inclemencias del tiempo, aunque la Cofradía de la Paciencia la pudo realizar con toda normalidad.

Desde hacía doce años la Hermandad había incorporado al principio de su procesión un niño cada año con un martillo de plata para que se golpeara la reja de la puerta de la Catedral; era un acto simbólico que manifestaba el anhelo de la Cofradía de hacer estación ante el altar mayor del templo. Ya no se tendría que hacer en adelante, las puertas estaban abiertas, eran doce niños los que habían portado el martillo, infantes que van al inicio de la procesión en recuerdo de aquella aspiración. Después, se realizó un martillo de plata con doce granadas, una por cada año que se golpeó la puerta, y otra más de oro, la del año 2000 en el que se entró en la Catedral.

Años estos de finales del siglo XX y principios del XXI en el que se prodigan actos y cultos en la Hermandad, realizados con cierto esplendor en altares de cultos; besapies al Cristo en Cuaresma; ofrendas florales a la Virgen en mayo y en vísperas del Miércoles Santo de hermanos y devotos para el paso; cultos de difuntos en noviembre, con la imagen vestida de luto, o en diciembre, con triduo y función en la festividad de la Inmaculada y besamanos. La Virgen se vestirá de hebrea, como anticipo de los cultos de Cuaresma...etc.


Penas 2001. Bordado el exterior del palio. Foto: Fernando López en "Gólgota"

Una saya de seda o tisú de plata bordada en el taller de Fernández y Enríquez estrenaría la Virgen, también, aquel año y seguirán completándose los bordados del palio para 2001, con las bambalinas traseras, y en 2002, en que se finalizó la parte exterior de las bambalinas laterales. Pero el esplendor de la luz se lo dará en 2001 el reflejo de los cirios encendidos sobre la nueva candelería de orfebrería repujada de Brihuega. También en 2001 se realiza la policromía de las cartelas en óvalo con el Apostolado del paso de Jesús, pintadas por Antonio López Alonso.

Pero la cúspide en el paso de palio se alcanzará en la Semana Santa de 2002, cuando la Virgen de las Penas estrena su nuevo manto bordado en oro por el Taller de Brenes de Fernández y Enríquez. El diseño no podía estar hecho sino por la persona que la ha cuidado con mimo y esmero durante tantos años: Jorge Mario Martín Guerrero. 

Es sorprendente el recuerdo de aquella sencillez de los pasos de los primeros años de existencia de la Cofradía y no nos podemos sustraer a la comparación entre aquella sencillez del paso cubierto de adorno floral y el manto amarillo-oro, que tantos años cobijó a la Virgen y el esplendor de paso actual, obsequio de la devoción y amor de sus cofrades.  En adelante, se centrará la Hermandad en la mejora de lo ya conseguido.



Nuevo manto de la Virgen de las Penas. Foto de Antonio Guzmán Úbeda

No es tan fácil poner una cofradía en la calle con un mínimo de presentación en su estética, décadas se necesitan para ello; en este caso, más de cuarenta años de esfuerzos y sacrificios económicos de sus hermanos y juntas directivas, pero la Cofradía iniciaba el Milenio con una dignidad estética en sus enseres, pasos y cortejo procesional, dirigido por el "celador mayor" Juan D. Larios Navarro (cargo de esta hermandad equivalente al diputado mayor de gobierno), verdaderamente encomiable en una hermandad que escasas veces ha superado el número de 600 cofrades. 

Un suceso empañará el sosiego de la Hermandad en el mes de diciembre de 2002: el robo de la iglesia de San Matías de la que sustraen varias piezas del templo y la medalla de plata de la Laureada de la Madre impuesta a la Virgen en 1962 y con la que la obsequiaron los Alféreces Provisionales; otras alhajas de plata, asimismo, fueron sustraídas. Algunas piezas, como la Laureada, se recuperaron en febrero de 2003.





Nuevo manto de la Virgen de las Penas. Foto de la Hermandad

En 2005, no pudo ser... no pudo ponerse en la calle la Cofradía para realizar su estación de penitencia, amenazaba la lluvia de forma sería y se hubo de suspender la procesión ante la consiguiente desilusión y aflicción de sus cofrades. Los pasos se colocaron en el centro de la iglesia de San Matías y se rezó un vía crucis, abriéndose las puertas del templo para que visitaran los pasos el público que se agolpaba en la puerta.

La Hermandad a finales de 2006 perderá a uno de sus más esenciales fundadores y uno de los principales puntales de nuestra Semana Santa en la segunda mitad del siglo XX, D. Francisco Gómez Montalvo. Procedente de la Hermandad de la Humildad, en la que tenía hondas raíces familiares, fundó junto con otros jóvenes la Hermandad de la Paciencia, de la que fue hermano mayor casi 25 años (1963-1987), Presidente de la Federación y Pregonero de la Semana Santa de Granada de 1990 fueron sus actividades más visibles dentro de nuestras Semana Santa, aunque no las más numerosas y significativas, que el ámbito limitado de este trabajo no permite su dilatada exposición.

Al contrario de otras hermandades de penitencia de Granada, ésta de la Paciencia es una de las que mantienen durante muchos años las mismas bandas de música; con el Señor de la Paciencia irá, año tras año, la Agrupación Musical Virgen de la Estrella y  con la Virgen irá la Asociación Musical Felipe Moreno de Cúllar Vega.

Algunos elementos del palio de la Virgen se van añadiendo en 2007, como dieciséis cabezas de querubines de marfil en el remate externo de las bambalinas, que realizó Dolores León Peñuelas (Sevilla); y en el interior de las mismas, medallones pintados al óleo por Antonio Alonso con las imágenes de María de las cofradías del barrio. Pero negros presagios en forma de densas nubes amenazaron esa tarde del Miércoles Santo y ante la incertidumbre del tiempo la Cofradía suspendió su estación de penitencia.







Pero ese año 2007 se consigue, con gran satisfacción de los hermanos y de los cofrades granadinos, la cesión por treinta años de la imagen de Jesús de la Paciencia por parte de la Diputación Provincial a la Cofradía, es decir, hasta 2037.  Esta imagen de Cristo a la Columna no debe perderse nunca en nuestra Semana Santa, tan presente en ella, especialmente, a finales de los años cuarenta del pasado siglo, cuándo salía con la Hermandad del Rosario, y desde 1960, con la nueva hermandad de su título. Todo ello, sin contar, con sus más que probables salidas en los siglos XVI y XVII, cuando pudo salir, como creemos probable por las razones expuestas, las mañanas del Viernes Santo con la Hermandad de la Pasión de Jesucristo del convento de la Santísima Trinidad, realizada por su autor para procesionar no para un retablo. 



Pero en 2007, tampoco pudo salir la Cofradía por inclemencias del tiempo, no fue la única ni el único día en que se habían truncado las ilusiones cofrades por la lluvia; el Lunes, Martes, Miércoles y Viernes Santos el agua no falló en ofrecer su presencia, dejando todas o algunas cofradías del día en sus templos o regresando a ellos precipitadamente.


El Miércoles Santo de 2008, la Cofradía salió a realizar su estación de penitencia a pesar de los negativos pronósticos que anunciaban lluvia a partir de las once de la noche y el pronóstico se cumplió cuando la Hermandad había ya salido de la Catedral. Se aceleró el paso de la comitiva, que tuvo que obviar recorrido tradicional por el barrio para entrar directamente en su iglesia de San Matías. Se estaba en uno de esos ciclos de primavera lluviosa. Pudo, no obstante, estrenarse en el paso de la Virgen el bordado interno de sus bambalinas, realizadas, también, por el taller sevillano de Fernández y Enríquez. 


Penas 2008 con bambalinas internas bordadas

Orquídeas en el friso y jarrillas frontales, y gladiolo blanco en las jarras entrevarales se habían convertido el un clásico adorno de la Virgen de las Penas durante muchos años de este inicio del nuevo siglo.

La Passio Granatensis de 2009

La Passio Granatensis organizada por la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Granada en 2009 era la tercera celebración antológica de las escenas de la Pasión, que se celebró en Granada en la Semana Santa, refundada a principios del siglo XX. La primera fue la que se inició en 1909 con el Santo Entierro, llamado, Antológico; la segunda se celebró en 1952 con la procesión de los Misterios de la Pasión, y ésta tercera la constituyó la llamada Passio Granatensis.

El motivo de esta celebración fue conmemorar el Centenario de esa refundación, que estimamos que se produjo en 1909, cuando un grupo de próceres granadinos se reúnen con el arzobispo, D. José Meseguer y Costa para mostrar en la tarde del Viernes Santo de aquel año -que se continuó en los siguientes, hasta 1924- distintas escenas de la Pasión de Jesucristo con imágenes de la Escuela Granadina de reconocido mérito artístico.

Luego, en los años veinte del pasado siglo, muchas de esas imágenes serían la base devocional de las primeras cofradías que se fundaron o refundaron durante las décadas siguientes.




No todas las imágenes de Cristo de las hermandades de Semana Santa procesionaron aquel Sábado Santo de 2009, para no repetir la misma o parecida escena pasionista. Fueron veintidós los pasos que se procesionaron y para representar los azotes de Jesús amarrado a la columna se determinó que lo hicieran, no obstante, la imagen de Jesús de la Paciencia y la de Jesús del Perdón.

Por la mañana del Sábado Santo, día 11 de abril, se trasladó el paso desde San Matías a la Catedral con las insignias y un cortejo de cofrades (hombres y mujeres), para esperar la salida de la procesión a las 16:30 de la tarde. Las imágenes salieron por el orden cronológico de la Pasión, realizándolo el Señor de la Paciencia en sexto lugar. 

Un enorme gentío llenaba las calles del centro de Granada, que se calculaba en más de 200.000 personas. Entre claros y nubes empezó la tarde de aquel Sábado Santo, pero no habían terminado de salir todos los pasos cuando empezó a lloviznar, teniendo que recurrir a tapar con plásticos a las imágenes, entre ellas a Jesús de la Paciencia, que ya pasó por la tribuna de la Plaza del Carmen de esta forma.




Jesús de la Paciencia, cuyo paso iba mandado por su capataz Gerardo Sabador Manzano, iba con su clásico "calvario" de apretado clavel rojo y ramos de iris morado en las cuatro jarras. Hasta finalizar el itinerario en la Gran Vía en su esquina con calle de la Cárcel los pasos no llevaron acompañamiento musical, que los esperaba al final de dicho itinerario para acompañar a las imágenes hasta sus templos, cada hermandad con la banda contratada.

Dentro de la renovación de la comitiva penitencial de Miércoles Santo, en la Semana Santa de 2010 se anunciaba el estreno de parte de los nuevos hábitos de los nazarenos, de más calidad y entidad que los que tradicionalmente vestían los hermanos, cambiando su tono de color y el tejido por el terciopelo y la sarga. Pero este proyecto no pudo verse realizado en el año de la celebración del L Aniversario fundacional y se retrasó para el año de 2014.

Otras novedades se harán coincidir con el L Aniversario de la Fundación de la Hermandad, que se cumplió en septiembre de 2009. Ese mismo mes se presentan los actos a organizar y se reeditará la revista de la Cofradía "Paciencia y Penas", que en 1992 dejó de editarse (14) y que fue presentada en el Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago.

El día 7 de diciembre, en la siempre celebrada por la Hermandad festividad de la Inmaculada Concepción, se venera a María Stma. de las Penas con un besamanos extraordinario. También se inaugurará el 3 de marzo de 2010 en el Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago la exposición "Granada, Semana Santa Singular", en la que se pudieron contemplar una serie de peculiares enseres de las cofradías realizados en los últimos cincuenta años. 


2010 Paciencia en Capilla de la Caridad. San Juan de Dios

En el mes de marzo de 2010 se realizó el traslada de la imagen de Jesús de la Paciencia a la Basílica de San Juan de Dios, en cuyo hospital se le dio culto tantos años, para ofrecerle al Titular de la Hermandad el Quinario y la Función Principal de la Cuaresma. 


En la citada basílica estuvo la imagen expuesta a la devoción de los fieles, en la capilla del Cristo de la Caridad, la primera entrando a la izquierda de dicho templo, y hasta el Viernes de Dolores de ese año, en que se realizó el tradicional vía crucis hasta la iglesia parroquial de San Matías, para ser subida la imagen al paso procesional en el que se procesionaría en la inminente estación de penitencia del Miércoles Santo.


Penas 2009. Foto Manuel Lirola García

Después de bastantes años con un exorno del paso del Señor a base de clavel rojo en el "calvario", en la Semana Santa de 2010 Jesús de la Paciencia irá con iris morado y, contrastando en las jarras flor morado-granate; la Virgen iba con sus clásicas orquídeas.

La Hermandad como culminación de los actos conmemorativos del L Aniversario de su fundación celebra una salida procesional extraordinaria de María Santísima de las Penas en el día 18 de septiembre de 2010 en la que participaron representaciones del Ayuntamiento de Granada, Asociación de Vecinos del Realejo y de las hermandades granadinas y de su Federación.

La Virgen realizó un recorrido triunfal por el barrio, visitando en las Carmelitas Descalzas a la Hermandad de Jesús Nazareno, a la que amadrinó en su fundación, para seguir hasta el Campo del Príncipe, donde se hizo estación ante el Monumento al Cristo de los Favores, de tan histórica tradición devota en la ciudad de Granada. Finalizó esta salida extraordinaria después de las dos de la madrugada en que regresó a San Matías.  


Penas ante el Cristo de los Favores. Salida extra 2010



La segunda década del Siglo XXI

La segunda década del Milenio comenzará con un cambio importante en la carrera oficial de las procesiones de Semana Santa. La tribuna oficial se establece en la Calle de A. Ganivet, a los largo de toda ella, lo que permitía elevar el número de palcos, muy solicitados en los últimos años con el momento de efervescencia que desde el año 2000 estaba viviendo la Semana Santa granadina.

Se suprime, por lo tanto, la estrecha calle de Navas, repleta de bares, hoteles y restaurantes. Las hermandades entrarían por la Plaza de la Mariana a Ganivet, Puerta Real, obviando Reyes Católicos, para seguir por Mesones hacia la Catedral, con la segunda tribuna ante ella, que había montado en los años ochenta, cuando aún no entraban las hermandades dentro del Templo Metropolitano.  No era la primera vez que se instalaba la tribuna en Calle A. Ganivet, la primera salida de la Hermandad en 1960 lo hizo con la tribuna allí instalada, aunque ese cambio fue muy efímero.

Se ganaba en anchura de espacio, y quizás en recorrido oficial, También se estableció otra tribuna para el Ayuntamiento, entre Ganivet y la Calle de Reyes Católicos, con palco para el alcalde, concejales e invitados.



Jesús de la Paciencia. Foto de la Hermandad

Gran parte del empeño de la hermandad se dirigía en estos primeros años de la década a lograr la restauración de la capilla de la Cofradía en la iglesia de San Matías. La corporación, desde sus primeros años, había ocupado una capilla de las primeras de la derecha, según se entra al templo; después de la restauración y cesión permanente de la imagen de Jesús de la Sentencia la Hermandad ocupó la capilla dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, pero situando las dos imágenes titulares en unas penas puestas en el suelo sobre la tarima o grada del altar de dicha capilla. 


Imágenes en la Capilla del Sagrado Corazón. Foto del año 2011

En el afán de lograr una capilla donde dar culto a sus imágenes de forma más digna la hermandad logra situarlas en la capilla de Ntra. Sra. de la Misericordia, devoción mariana muy antigua en la iglesia y de la que se ha tratado al comienzo de este trabajo. Seguramente, en la consecución de esta capilla, situada en la parte central del lateral del Evangelio, pudo contribuir el compromiso de restaurar su valioso retablo barroco o participar en el coste de su restauración.

La Virgen de la Misericordia, titular de la capilla, se colocó en una peana en el presbiterio de la iglesia, mientras durara la restauración. Terminada ésta, la imagen de Jesús de la Paciencia presidió la capilla, ocupando la hornacina central del retablo, y la Virgen de las Penas está sobre su peana delante del altar de la capilla, en la grada del mismo.

En la Capilla de Ntra. Sra. de la Misericordia, donde hoy se sitúa la Hermandad

La Semana Santa de 2012 volvió a ser lluviosa, aunque las hermandades del Miércoles Santo todas pudieron realizar sus estaciones de penitencia; la de Jesús de la Paciencia, siempre dando a su presentación en la calle ese carácter peculiar de rememoración de calidades ancestrales, calzaron sus costaleros la típica albarca.

Una nueva remodelación de la Carrera Oficial se lleva a efecto en 2013, quizá dicho itinerario, por su mayoritaria aceptación por los cofrades y granadinos en general, perdurará de forma más consolidada que la mayor parte de los experimentados hasta el momento. Se desecha la calle de Mesones para acceder a las inmediaciones de la Catedral y se sustituye por la más amplia calle de la Alhóndiga, que permite, también, instalar más tribunas y palcos. 


"Senatus" de la Hermandad

Aquella Semana Santa pasó la Cofradía con gran orden y esplendor por el recorrido ampliado, sin que la afectara por él la lluvia a pesar de lo amenazante del cielo. A la salida de la Catedral empezó a desprenderse una suave llovizna que hizo que la Cofradía acelerara su ritmo para llegar a San Matías directamente, desechando algunas calles del recorrido final. 

Pero otro acontecimiento se produce en 2013, esta vez mariano, que quedará en los anales de las hermandades de la Semana de Granada: la procesión "Magna Mariana" con motivo del I Centenario de la Coronación canónica de la Patrona de la ciudad, la Stma. Virgen de las Angustias, habiéndose concedido Jubileo por la Santa Sede. 

El día 18 de mayo, las titulares marianas de las cofradías de penitencia fueron en sus pasos por orden de antigüedad de la hermandad a la puerta de la Basílica de la Patrona, que esperaba en su trono en dicha puerta, para recibir el homenaje de las cofradías de la ciudad, de Ntra. Sra. del Rosario y su Archicofradía y de algunas patronales de los pueblos (Almuñécar, Alhama, Motril, Churriana, Gabia, Loja, Ugíjar...etc.). De las cofradías de penitencia sólo faltó la María Santísima de la Caridad, de la Hermandad de la Lanzada. 

Una ingente multitud de granadinos y foráneos lleno otra vez las calles del centro de la ciudad, a pesar de la llovizna y frío tardía de aquella tarde de mayo, que intentó deslucir el acontecimiento. La Virgen de las Penas en su paso de palio se posó ante la Patrona de Granada para que su hermandad le tributara el sentido homenaje.


18 de mayo de 2013. La Virgen de las Penas ante la imagen de la Patrona en la Magna Mariana.
   
Nuevo hermano mayor

Esta hermandad ha sido una de las que menos hermanos mayores la han regido a lo largo de sus historia, quizá la que menos; hasta la fecha sólo cuatro de ellos y los dos últimos, los Sres. Gómez Montalvo y Pérez-Serrabona, ejercieron el cargo casi un cuarto de siglo cada uno. A veces, no fue voluntad del elegido de continuar o mantenerse en el cargo, sino la falta de candidatos para ejercer esta importante responsabilidad.

En las antiguas hermandades granadinas, cuyos hermanos mayores y mayordomos se solía elegir por precepto estatutario cada año, esta falta de candidatos era muy frecuente, por lo que se recurría a la reelección o imposición por la autoridad eclesiástica. En aquellas antiguas cofradías, a veces, el aceptar el cargo llevaba consigo unos excesivos gastos para el peculio del elegido, pues habitualmente las hermandades contaban con escasos recursos que tenían que ser suplidos por los mayordomos, para no dejar a la hermandad empeñada. 

Hoy en nuestras hermandades, sus nuevos estatutos no permiten ostentar el cargo más de ocho, por lo que o se presentan candidatos o esta elige un hermano mayor que lo ha de aceptar, incluso, si fuera necesario, por nombramiento de la autoridad eclesiástica.


Paciencia 2012. Foto Fernando Daniel Fernández. Gólgota

Esta Hermandad de Jesús de la Paciencia eligió en el cabildo de 28 de septiembre de 2013 un nuevo hermano mayor en la persona de D. Fernando García García para sustituir al Sr. Pérez-Serrabona González, que ostentaba el cargo con sus correspondientes renovaciones desde finales de 1987 o principios de 1988.

El nuevo hermano mayor y su junta tomaron posesión de sus cargos el día 14 de diciembre de 2013, con esta composición:

Hermano Mayor: D. Fernando García García
Vice Hermano Mayor: D. Antonio Javier Delgado Hidalgo
Secretaria General: Dña. Ana García Molina
Vice Secretaria: Dña. Macarena Gómez Montero
Tesorero: D. Manuel Jaraba de la Osa
Albacea: D. Jorge Martín Arcos.
Vice Albacea: Dña. María del Pilar Roldán Martín. 
Vocal de la Sacramental: D. Antonio García Román
Vocal de Cultos: Dña. Eugenia García Rodero.
Vocal de Formación: D. Francisco Rivera Jiménez.
Vocal de Caridad y Relaciones: Dña. Blanca María La Chica Aranda.
Vocal de Protocolo: D. Miguel Castillo Domínguez
Vocal de Juventud: Dña. Nieves Abril Montes.
Otros Vocales: D. Rodrigo Contreras JiménezD. Miguel Fernández Ros, Sergio Martín Arcos, Dña. Laura Navarro Ogea.

Diputado Mayor de Gobierno: D. Antonio Javier Delgado Hidalgo.


Días antes la Hermandad había celebrado los cultos tradicionales de la Inmaculada dedicados a la Virgen de la Penas mediante un triduo, besamanos el día 7 de diciembre y Función de la Inmaculada el día 8; dichos cultos los ofició el consiliario y párroco de San Matías D. Manuel Carrillo Benítez. La Virgen fue trasladada desde su capilla al presbiterio para presidir estos cultos y el besamanos a los que asistieron muchos cofrades granadinos.

Los ensayos de los costaleros en los primeros meses del año y los cultos de Cuaresma con el quinario, la función principal y besapies al Señor de la Paciencia era el preludio de su tradicional Vía Crucis por el barrio en el Viernes de Dolores por la tarde.


Vía Crucis del Viernes de Dolores

Finalmente, llegó en la Semana Santa de 2014 el estreno de los nuevos hábitos nazarenos con capa blanca para todos los hermanos (estreno que se completará en 2015 con más hábitos). Se realizaron en tejido de sarga de un morado azulado con bocamangas bordadas y los capillos de igual color, aunque más oscuro, en terciopelo. Estos capillos llevan el escudo bordado de la Hermandad, manteniendo el color del cíngulo en dorado. La capas blancas llevan en la zona izquierda el escudo de la Sacramental.

Un proyecto costoso se hacía realidad, en una hermandad con enorme voluntad y escasas ayudas y medios económicos. Paciencia es la bella palabra que más se pronuncia en la cofradía... Paciencia la transmite la mirada del Señor, soportando el suplicio de los azotes, que como hombre se le haría eterno.


Guión Sacramental restaurado

También, se estrenarán los trajes de los acólitos en damasco y terciopelo morado y de igual tela y color las dalmáticas del cuerpo litúrgico y los ropones de los pertigueros en damasco y terciopelo del citado color. Prendas realizadas en el taller granadino de bordados del "Corpus Christi".

No ha sido esta hermandad muy dada a los cambios a lo largo de sus historia; se ha observado en los escasos hermanos mayores que la han dirigido; en los capataces de los pasos ( Eduardo García Román, Jorge Mario o Gerardo Sabador), alguno como Jorge Mario lleva décadas con su Virgen de las Penas, al igual que como vestidor de Ella; las bandas de música, como la de Cúllar y la de la "Estrella" son clásicas en esta hermandad desde hace muchos años. La Agrupación Musical de la " Virgen de la Estrella" ese año cumplía los veinticinco acompañando a la Cofradía, por cuyo motivo compuso y estrenó la marcha "De San Matías al cielo". Uno de estos escasos cambios se ha producido en la entrada de la Asociación Musical San Isidro de Armilla, para acompañar a la Virgen de la Penas, sustituyendo a la que tantos años la había acompañado de la Escuela de Música Felipe Moreno de Cúllar Vega.


Agrupación Musical Virgen de la Estrella tras el Señor de la Paciencia

En septiembre de aquel año (2014) un Rosario de la Aurora se realizó el día de la Exaltación de la Cruz con motivo del 55 aniversario fundacional, visitando la Virgen el convento de las Carmelitas Descalzas, sede de la Hermandad de Jesús Nazareno, y el de las Comendadoras de Santiago, sede de la Hermandad de la Oración en el Huerto, que al año siguiente de 2015 se coronaría canónicamente su titular, María Stma. de la Amargura. 

El año 2015 comenzó con la inauguración (22 de enero) de la nueva casa de hermandad, también muy cercana a la iglesia sede de San Matías, en la Calle de Varela nº 6, con amplias dependencias para desarrollar las múltiples  actividades de las Cofradía y para la exposición y conservación de sus enseres.

Un grupo joven muy activo en iniciativas culturales, caritativas, de cultos y festivas, que funcionaba en la Hermandad desde hacía bastantes años, pero que se había incrementado en los últimos, y que tenía su reflejo en la misma junta de gobierno, también muy nutrida de mujeres. Estos jóvenes que habían llevado su actividad hasta la creación del grupo de teatro "Paciencia y Penas", estaba dando bastante vida a la Hermandad en los últimos años.

También la Hermandad, desde hacía muchos años, participaba en la organización y celebración del Pregón de Semana Santa del Barrio del Realejo, para el que cada año le corresponde a una de las ocho hermandades del barrio nombrar al pregonero. Por su importancia y número de hermandades que lo organizan podemos decir que es el segundo pregón, después del Oficial de la Semana Santa de Granada.

Otra actividad colectiva de las hermandades del Realejo es el cartel anunciador de la Semana Santa de este barrio, que en el año 2015 representó a Jesús de la Paciencia ante la iglesia de San Matías y la popular tribuna callejera que forma la placeta de esta iglesia en la calle de su nombre. La bella instantánea fotográfica, en la que al regreso de la estación de penitencia, el paso permanece posado antes de que sus costaleros lo suban por las difíciles gradas situadas ante la iglesia, uno de los momentos de más tensión por parte del que lo contempla, se debió a la exquisita sensibilidad del conocido fotógrafo Carlos Choín.


Cartel del Realejo 2015 de Carlos Choín 


La Semana Santa de 2015 y las siguientes serán de las de más esplendor conocido. El buen tiempo y con la población de la ciudad volcada en su asistencia a las procesiones de su Semana Mayor han hecho de estos últimos años los más excelentes que se recuerdan, a lo que acompaña la cada vez más exquisita presentación de esta popular catequesis plástica y el buen hacer de las hermandades.

Penas por Girones, con la Antequeruela y Mauror a sus espaldas. Foto de Armando López-Murcia

Restauración de la Virgen de las Penas

Ese año 2015 finalizará con un acontecimiento de suma importancia para la Hermandad: la restauración de su Titular y Patrona la María Stma. de las Penas, llevada a efecto en los meses anteriores en la localidad de Gines (Sevilla) por el escultor Luis Álvarez Duarte.

La restauración de la imagen que Jiménez Mesa hizo en 1959 ha sido profunda en todos los aspectos. Álvarez Duarte intervino la talla del rostro de la Virgen, excepto la nariz, realizando unas nuevas manos, brazos  y candelero según sus declaraciones (15) El escultor ha pretendido, interviniendo la talla, dotar a esta de la impronta que dio la Escuela Granadina a sus imágenes de Dolorosas de finales del siglo XVII y durante el XVIII, si lo ha conseguido totalmente o no, se deja al juicio de los expertos en arte. Lo importante desde un punto de vista devocional es la aceptación sumamente mayoritaria de los hermanos de la Cofradía y de los cofrades granadinos. La Virgen, como resultado, luce muy bella, sin que al contemplarla hoy nos separe, a mi juicio, del recuerdo de aquella Dolorosa que realizara Jiménez Mesa.



En enero de 2016 se producen ciertas fricciones entre el párroco D. Manuel Carrillo y la Hermandad, que desembocan en la decisión de aquél de colocar las imágenes durante el quinario en el presbiterio y no de forma más cercana a los fieles, como deseaba la Cofradía; asimismo, había determinado cerrar la puerta de la iglesia al final del tradicional besapies, para que no entraran al acto nada más que las personas que habían estado en la celebración de la misa (16). En el fondo del asunto estaba el tema de la insatisfacción del párroco por la escasa colaboración, a su juicio y según sus declaraciones, de la Hermandad en unos momentos en los que se había realizado en la iglesia una costosa obra de restauración.

No debemos entrar en juicios de valor, y más en asuntos como la colaboración de las hermandades con sus sedes canónicas, cuyo fondo desconocemos, pero sí afirmar, que las cofradías son, hoy día, elemento vital de la vida de los templos donde se ubican. Sus actos religiosos y de caridad en las parroquias y templos son muy significativos, dadas las escasas posibilidades de nuestras cofradías. Son, también, unas instituciones religiosas que dan vida a esas parroquias y templos en unos momentos en los que, de forma apreciable, y por desgracia, la irreligiosidad impera en un mundo materializado, al que las instituciones eclesiásticas parecen no saber dar respuesta. Estas acciones positivas de las hermandades no son del todo reconocidas por una parte del estamento eclesiástico, que de forma tenaz se empeña, tal vez, en pedir a las cofradías más de lo que pueden aportar desde el punto de vista espiritual y material. 

Paciencia, salida 2015. Foto: Fernando López

Las cosas, como no puede ser de otra manera entre cristianos, volvieron pronto a sus cauces normales en unas instituciones religiosas, como son la parroquia y la hermandad, y más, cuando llevan unidas cerca de sesenta años. 


Los preparativos para la Semana Santa de 2016 estaban en marcha: ensayos costaleros, concierto de misa criolla en la iglesia de San Matías, Pregón tradicional de la Hermandad, ese año a cargo de Armando Ortiz, concurso de fotografías, conferencias, cultos cuaresmales y vía crucis serán el preludio de la estación del Miércoles Santo en el que, después de la tradicional "misa de nazarenos", preparación espiritual ante la estación de penitencia, la Virgen de las Penas salió restaurada y con rosas blancas pequeñas. Iba doliente tras la portentosa imagen de ese Señor lacerado con los moratones y heridas del castigo romano, sin que en su faz exprese otra cosa que la aceptada resignación, que supo imprimir en ella la mano magistral del Maestro Rojas, maestro de maestros de la escultura andaluza.

Corona 2016

Cinturilla para la Virgen de las Penas. Bordado de Jaime Zaragoza (Cádiz) 2017

La Virgen salió en 2016 con una nueva y bella corona realizada con baño de oro y donada por la devoción de una hermana de la Cofradía y labrada en el taller de orfebrería de Motril de Eleuterio Aragón, verdadera sorpresa para los hermanos. Le fue bendecida e impuesta en el paso de palio aquel mismo Martes Santo.  

Y el nuevo curso cofrade 2016-2017 nos traerá en su principio la novedad del cambio del vestidor de la Virgen de las Penas. Los tiempos avanzan inexorablemente y los jóvenes van por imperativo sustituyendo a los mayores. En este caso será Francisco Garví quien tome el difícil testigo de sustituir Jorge Mario, que tantos años (nada menos que treinta y cinco) había puesto su amor y pericia en ataviar a su Virgen de las Penas, y de, también, pasearla con sus costaleros por las calles de nuestra ciudad, Miércoles tras Miércoles Santo.  Ya la vestirá Garví para los cultos de la Inmaculada.

Virgen de las Penas en una capilla vestida por Garví en Cultos Inmaculada. Foto pág. facebook de la Hermandad

Miércoles Santo de 2017, la Hermandad se presenta en las calles de Granada con un, cada vez, más con ese acendrado clasicismo que va marcando la trayectoria de la Cofradía desde hace varios años. Esta clásica estampa que presenta la Hermandad y que mezcla elementos de romanticismo decimonónico con los puramente populares de barrio, tienen su marco perfecto, a su regreso a San Matías, por las callejas cercanas a su iglesia.

El Cristo y la Virgen van pasando por una placeta, la de los Girones, que es calle y no placeta, de destacada historia en la ciudad, donde los pasos y sus comitivas se empapan en el misterio del claroscuro de las luces y de las sombras. Calle boca abajo, que también es más cuesta que placeta, para deslumbrar nuestros ojos con una perspectiva total desde la calle de Varela. 

La Virgen va pasando entre casas solariegas de ancestral historia de la placeta de los Girones: la de los Duques de Gor, con sus hierros forjados y líneas renacentistas, el palacete nazarí de los Téllez de Girón, que dio nombre a la placeta, y el palacio de los Condes de Gabia. Al fondo asoman, como telón de mágica leyenda, casas, cipreses y tapias de los Cármenes granadinos de la colina del Mauror, pedestal de la Alhambra. Y la Virgen de las Penas va quebrando granadas rojas de sentimientos, cuando se adentra en Varela, Rosario y Cocheras de San Matías y se empapa en el embrujo de estas callejas, otrora de diversión y lenocidio, y hoy recuperadas como uno de los marcos incomparables de la Semana Santa granadina. 


Al inicio del curso cofrade 2017-2018 se celebran elecciones que deciden la reelección en el cargo de hermano mayor a Fernando García García. Como es costumbre en la Hermandad la nueva junta toma posesión en los cultos a la Virgen en el mes de diciembre. Esta junta tiene como novedad la existencia de dos vicehermanos mayores: Antonio Delgado Hidalgo, que será, además, diputado mayor de gobierno, e Ignacio Figueruela García, que será, además, albacea. Otras personas veteranas continuarán en sus cargos, como Antonio García Román, por la Sacramental, o Ana García Molina, otros lo cambiarán de cargo, como Blanca La Chica Aranda, que será la nueva tesorera o Laura Navarro Ogea; otros permanecerán en el mismo, como Macarena Gómez Montero y otros accederán a él por vez primera, como Pedro Ezomo Gervilla, Juan Alarcón León o Manuel Infante Navarro, y otras personas muy veteranas, no estarán, aunque sí llevarán la Hermandad y sus Titulares en lo más profundo de su ser.




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PATRIMONIO MUSICAL

En tu rostro de Paciencia         J.M. Sánchez Martín
Fragellum                                  Álvarez Barroso
De San Matías al Cielo             F. Trujillo Lira

Miércoles Santo en Granada    M. Sánchez Ruzafa
Penas                                        A. Haro
A mi Virgencita                          M. Martín González

María Santísima de las Penas  Francisco Higuero
Emperatriz del Realejo              Rocío Bracero
Penas de San Matías                Antonio Florián
Señor de la Paciencia               Ignacio García

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HERMANOS MAYORES

1959-1961       Luis García Alix
1961-1963     Serafín López-Cuervo Arroyo  1963-1987       Francisco Gómez Montalvo 
1987-2013       José L. Pérez-Serrabona  
2013-               Fernando Pérez García    


Hermanos Mayores Honorarios

Diputación Provincial
Ayuntamiento de Granada
Colegio de aparejadores y arquitectos técnicos

Mando de adiestramiento y doctrina del Ejército (MADOC)

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1. Archivo histórico del Arzobispado de Granada, cuentas de fábrica. 

2. SÁNCHEZ LÓPEZ, Juan Antonio y GALISTEO MARTÍNEZ, José, Orto y esplendor de Granada. los hermanos Juan y Antonio Gómez del círculo de Pablo de Rojas, p. 86. Cuadernos de Arte. Universidad de Granada, nº 38. 2007. 

3. PADIAL BAILÓN, Antonio, La Semana Santa de Granada a través de la Federación de Cofradías, págs. 215-216. Del mismo autor: apaibailon. blogspot.com, la Granada Eterna. Cofradía de Ntro Padre Jesús de las Penas y Ntra. Sra. del Refugio, entrada de 21 de diciembre de 2013.

4. Periódico "Ideal" de 12 de abril de 1960.

5. Ibídem de 14 de abril de 1960.

6. Acta de la Federación de Cofradías de 27 de febrero de 1960.

7. Archivo Histórico del Arzobispado de Granada.

8. Notas del autor, tomadas en aquella época.

9. Diario "Patria" de 12 de abril de 1979.

10. PADIAL BAILÓN, Antonio, La Semana Santa de Granada a través de la Federación de Cofradías, pág. 313.

11.PADIAL BAILÓN, Antonio, opus cit, pág. 316.

12. Periódico "Ideal" de 16 de abril de 1992.

13. Guía "Jesús Despojado" de 1998, p. 53.

14. Revista Gólgota de diciembre 2009, pág. 20.

15. Cadena Ser, entrevista a Álvarez Duarte de 13 de enero de 2016, play.cadenaser.com. Radio Granada.

16.  Radio Granada programa "Ser Cofrade" de 26 de enero de 2016, edición digital.

17. Diversas publicaciones y revistas de la Hermandad y de otras de Semana Santa.



Agradecimiento a D. Antonio Donaire, que fue segundo albacea de la Hermandad en 1980 y 1981, por la aportación de algunos datos y anécdotas.